El Principado prioriza planes de empleo para extutelados a una red de viviendas

Uno de los jóvenes que se quedó en la calle tras perder la tutela del Principado, en un parque.
Uno de los jóvenes que se quedó en la calle tras perder la tutela del Principado, en un parque. / J. PETEIRO

Recuerda que ya financia cuarenta plazas en Gijón, Oviedo y Avilés y anuncia un plan para que se les prepare para la vida adulta a partir de los 16 años

CHELO TUYA GIJÓN.

«Tenemos un problema, es cierto, pero también lo es que estamos trabajando para buscar soluciones y que tiene una gran complejidad». Lina Menéndez, directora de Servicios Sociales y Proximidad, conoce de cerca la situación de los jóvenes que, durante su infancia y adolescencia, fueron tutelados por el Principado. Sobre todo, la de aquellos que acaban en la calle tras perder la tutela regional. Experiencia por la que, en los últimos tres años, han pasado una treintena de gijoneses, lo que ha llevado a organizaciones como Identidad para Ellos (especialista en extutelados) o Albergue Covadonga a levantar la voz. Y al Ayuntamiento de Gijón a aprobar en pleno un plan para darles prioridad en viviendas sociales, para la que, tal y como adelantó EL COMERCIO, el Consistorio pide apoyo al Principado.

Como experta en salud mental y profesora de Trabajo Social, Lina Menéndez aclara que «si en cualquier familia, un joven presenta problemas al llegar a la adolescencia, en los centros de menores esa situación se complica más, ya que, en muchos casos, son niños y niñas con baja autoestima, fracaso escolar, movilidad y ausencia de vínculos estables con pares a ellos y, sobre todo, con figuras adultas y parentales».

Eso lleva a que muchos concluyan su etapa bajo la tutela del Principado sin finalizar sus estudios, «ya que tienen escasa motivación para la formación y escolaridad: su urgencia vital es la de trabajar». Una urgencia que les lleva «a abandonar de forma disruptiva los centros». Antes, su marcha abrupta no era sinónimo de acabar en la calle. «Pero la crisis económica se llevó por delante los puestos de empleo, precarios, pero con salario, a los que accedían para comenzar su vida independiente».

Por ese motivo, más que apoyar financieramente una red de alojamientos, Menéndez explica que la Consejería de Servicios y Derechos Sociales apuesta «por fomentar los planes de empleo. Lo que necesitan estos jóvenes es apoyo formativo y laboral», además de que vuelvan «al sistema: para ellos tenemos ayudas, como el salario social».

Pone como ejemplo el Programa de Acompañamiento para la Inserción Laboral (Papil) que desarrolla la Fundación Hogar de San José. «Les ofrece un itinerario personalizado para encontrar trabajo, formarse, está funcionando muy bien», asegura Menéndez, que recuerda que «tenemos ya una red de viviendas, porque no solo la ley nos obliga, sino que el Principado siempre ha protegido a los menores a los que tutela una vez que son mayores de edad».

Acompañamiento

Son casi cuarenta plazas gestionadas tanto por la Fundación San José, como por ella, Trama y la Cruz de los Ángeles, Accem y Albéniz, además de la unidad de vida independiente «que tenemos en la Casa Infantil-Juvenil Los Pilares». Además de fomentar los planes de empleo y buscar el retorno de los jóvenes al sistema de protección, el Principado respalda el programa Amadeo «de Identidad para Ellos. Es un programa que se basa en el acompañamiento y asesoramiento de estos jóvenes, ya que nadie mejor que los responsables de Identidad para Ellos para ayudarles», apunta Menéndez, en recuerdo del carácter de extutelado de Marcos Madrigal, el fundador de esa ONG.

Asimismo, desde ya el Principado ha implantado en todos sus centros de tutela «un programa de preparación para la vida independiente para los que ya han cumplido 16 años». Con el objetivo de que creen su propia red de protección.

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