La Policía investigará la presunta relación de una profesora con un menor de 15 años en un colegio de Gijón

Entrada principal del colegio San Miguel, en Pumarín, donde comenzó la presunta relación entre la profesora y el menor. / J. PETEIRO

Los hechos pueden ser constitutivos de delito. El adolescente continúa con sus clases

PABLO SUÁREZ / OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

Fue el pasado jueves 17 de mayo cuando saltaron todas las alarmas en el colegio San Miguel, del barrio de Pumarín. Una persona del entorno educativo comunicaba a la dirección que un alumno del centro afirmaba haber mantenido una relación con una de las profesoras. El alumno, de 15 años, actualmente en 4º de la ESO, se lo confesó a esta persona bajo la promesa de que el asunto quedase entre ellos. Sin embargo, ante la posible gravedad de los hechos, el confidente decidió comunicárselo al equipo directivo, que comenzó en ese mismo momento a indagar estos hechos.

En primer lugar, con el fin de determinar la veracidad de esa información, la dirección del centro, «muy sorprendida», decidió reunirse con la docente, profesora de Primaria, en la treintena y con amplia trayectoria en el colegio. La educadora negó tajantemente la versión del alumno y descartó haber tenido cualquier tipo de relación con el menor.

Un confidente del entorno del alumno puso en aviso a la dirección del centro

A su vez, tanto la dirección como el departamento de orientación del centro mantuvieron sendas reuniones con el alumno, quien, al contrario que la docente, corroboró las palabras de su confidente. Según afirman desde el colegio, éste se mostró dolido y, aunque negó haber mantenido cualquier tipo de relación sexual, no dudó a la hora de asegurar que la relación sentimental había existido. Una de las personas que la semana pasada preguntaron al alumno sobre el tema, afirma no tener ninguna duda de que el adolescente cuenta «su verdad», aunque no se atreve a asegurar que ésta se ciña por completo a la realidad. «El alumno está muy dolido con la profesora y cuenta lo que él tiene interiorizado. Eso puede, o no, ser la verdad», explica.

No obstante, a pesar de que desde la dirección del centro se muestran cautelosos con la veracidad de lo ocurrido, decidieron conjuntamente con la docente que lo mejor para todas las partes era que ésta se tomase un descanso, hasta que se clarifique lo sucedido y se lleven a cabo las debidas medidas al respecto.

Un momento complicado

«Para trabajar con niños pequeños debes tener la cabeza al cien por cien en ello. En este caso, y a pesar de que no conocemos si los hechos son ciertos, para la profesora es un momento complicado, por lo que lo más aconsejable es apartarla de sus funciones», argumentan desde dirección.

Precisamente, debido a esa cautela, el colegio no había informado todavía a los padres del resto del alumnado, que recibieron ayer la noticia con evidente estupefacción. «No estamos al tanto de nada de lo ocurrido. Desconocíamos por completo esta situación», acertó a decir una de las madres.

Miguel Ángel Campos, director del colegio San Miguel, explicó lo ocurrido y las medidas tomadas por el centro educativo.
Miguel Ángel Campos, director del colegio San Miguel, explicó lo ocurrido y las medidas tomadas por el centro educativo. / Jorge Peteiro

A quien sí le fue comunicada la situación desde un primer momento fue a la Asociación de Madres y Padres (AMPA) del centro, que apoya la posición del centro. «Estamos verdaderamente preocupados, pero no queremos precipitarnos a la hora de valorar la información», dijo ayer su director Miguel Ángel Campos, a la vez que aseguró haber activado todos los protocolos previstos «para situaciones de emergencia como ésta». Campos se mostró abatido por el devenir de los hechos, que colocan al colegio San Miguel en el centro de una indeseada polémica, y pidió «respeto» para la profesora. «Yo no soy juez y sin la certeza de que lo que cuenta el alumno es cierto, no quiero hundir el nombre y la reputación de una profesional que, de momento, ha tenido un recorrido impecable», reiteró.

El director puso mucho énfasis en preservar el buen nombre del centro. «La línea, estilo y valores del San Miguel son de sobra conocidos», remarcó. También reconoció que este centro -concertado, católico y cuyo titular es la propia parroquia de San Miguel- ha puesto el caso en conocimiento del departamento de Inspección Educativa del Principado. «Estamos muy bien asesorados tanto por el Principado como por los estamentos correspondientes de nuestra comunidad. Cualquier decisión que tomemos será única y exclusivamente pensando en nuestro alumnado», adujo.

Investigación policial

Por su parte, el alumno continúa asistiendo con total normalidad a sus clases, aparentemente ajeno al caso que ha desatado su declaración, y que, de ser demostrado, puede acabar con la carrera de la profesora e implicar, incluso, pena de cárcel. «Por desgracia, es un tema que está de actualidad y sobre el que nadie espera a saber lo que pasa con exactitud para comenzar a vertir opiniones sobre los implicados», lamentó el centro, que intentó desarrollar la jornada lectiva con total normalidad por el bien de sus alumnos, quienes a priori desconocían la noticia.

Pese a que el colegio ha abogado por llevar las indagaciones sobre el caso de la manera más reservada posible, a fin de evitar falsas versiones o ataques hacia los implicados, la Unidad de Familia y Atención al Menor de la Policía (UFAM) ha sido informada de lo sucedido y mantendrá una reunión con la dirección del centro esta misma semana. Una intervención que viene dada por la posibilidad de que exista delito, en caso de que, verdaderamente, profesora y menor hayan mantenido algún tipo de relación sentimental y/o sexual.

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