La protección de La Torriente se cuela en el debate de su compra por el Grupo

Arancha Sánchez, Begoña Espasande, Joaquín Miranda, Jesús Martínez y Miguel Ron escuchan las preguntas de los grupistas que acudieron a la asamblea informativa. / ARNALDO GARCÍA
Arancha Sánchez, Begoña Espasande, Joaquín Miranda, Jesús Martínez y Miguel Ron escuchan las preguntas de los grupistas que acudieron a la asamblea informativa. / ARNALDO GARCÍA

La directiva indicó que aunque la catalogación del jardín cambiará, el futuro PGO obligará a respetar «los pies arbóreos más desarrollados»

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

Los socios del Grupo Covadonga decidirán en asamblea el próximo sábado si compran los 4.726 metros cuadrados de la finca La Torriente -los restantes 4.712 ya fueron adquiridos en 2015- y para tratar de que los grupistas tengan el máximo de información se han organizado dos asambleas para detallar hasta el más mínimo detalle. Ayer se celebró la primera y la segunda tendrá lugar el miércoles en las instalaciones del paseo de Begoña. Pero los asistentes al encuentro de ayer no consiguieron que se les despejara una de las principales dudas que presentaron, a pesar de que lo intentaron Jesús Martínez, director general del Grupo; Begoña Espasande, directiva del club; Joaquín Miranda, tesorero; Miguel Ron, abogado, y Arancha Sánchez, arquitecta.

Se trata de la situación del jardín de la finca, actualmente está protegido por el catálogo urbanístico. Arancha Sánchez explicó que en el futuro catálogo desaparecerá esa protección y «se consideraría un solar como otro cualquier de la ciudad». Además, resaltó que un informe elaborado por el ingeniero agrónomo Faustino Medio indica que no hay árboles de más de treinta años, por lo que, «en principio, no habría problema en derribarlos». «El jardín se descataloga y no tiene sentido que se proteja. Los árboles se podrían talar».

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Ahí surgió el principal enfrentamiento con los socios, pues unos apuntaron que hace cincuenta años ya había árboles en la finca y otros pusieron sobre la mesa las limitaciones que marca el futuro Plan General de Ordenación. En concreto, indicaron que en la ficha urbanística de la finca se indica que «los pies arbóreos más desarrollados deberán respetarse y articular una zona verde perimetral». En opinión de los socios, mantener esos árboles podría condicionar las construcciones que se pretendan acometer en La Torriente en un futuro.

Las condiciones

Sí quedaron claras las condiciones económicas de esta operación. La directiva pedirá permiso a la asamblea grupista para adquirir esos 4.726 metros cuadrados de terreno por 1.350.000 euros, si bien se prevé formalizar un crédito hipotecario por 1,4 millones, para incluir los gastos de la compraventa. El jueves se abrirán las propuestas de los bancos que opten a conceder el préstamo, cuyas condiciones son que tenga dos años de carencia, pagar la primera cuota en 2020, durante 18 años y a un tipo máximo del 3%. Serían unas cuotas mensuales de unos 7.000 euros. Joaquín Miranda indicó que «es el Grupo el que pone las características del préstamo. Lo que pedimos es lo normal en estos casos y entendemos que es bueno para el club». De cualquier modo, tanto la Caixa como Liberbank tendrán derecho de tanteo sobre la mejor oferta que presenten el resto de entidades financieras. Esta compra deberá ser aprobada el sábado por dos tercios de la asamblea grupista.

Pero, ¿qué se podrá construir en la finca? En el caso de que el Grupo adquiera los terrenos, el futuro PGO los califica de suelo urbano no consolidado con una superficie edificable de 2.822 metros cuadrados, para 28 viviendas.

El suelo es compatible para equipamiento deportivo privado. El club ha presentado una alegación para que se incremente la superficie edificable y se puedan alcanzar los 3.189 metros cuadrados. Pero se habla siempre de edificaciones, es decir, además se podrían construir otros equipamientos no techados, como piscinas o pistas de tenis.

El precio que se paga, de 1,35 millones, también fue considerado muy alto por los socios, cuando la parte de la finca ya adquirida de La Torriente solo alcanzó los 840.000 euros.

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