El proyecto modificado supuso «un ahorro de 92 millones»

M. MENÉNDEZ GIJÓN.

Hasta ahora todas las denuncias presentadas contra los gestores de la obra de ampliación del puerto de El Musel se fundamentaban en el incremento de los gastos generados a raíz de la modificación del proyecto constructivo original, que estaba cuantificado en unos 580 millones de euros (IVA incluido).

El Puerto de Gijón defiende que ese modificado «no solo no determinó un perjuicio, sino que, al contrario, determinó un beneficio para el erario público, pues vino a evitar un daño muy superior para las arcas públicas», que sería el derivado de una eventual sentencia estimatoria del contratista si se hubiera rescindido el contrato primigenio, la consiguiente paralización de las obras y la necesidad de realizar una nueva licitación a precios y costes nuevos, entre ellos los de las canteras.

El informe de fiscalización del Tribunal de Cuentas refleja un informe pericial de American Appraisal, que indica que «el beneficio para el erario público que supuso el proyecto modificado se cifraría en un ahorro estimado de 92.293.811 euros, si se compara la inversión finalmente realizada de 708.787.625 euros con el valor razonable atribuible a las obras de ampliación a ejecutar, cifrable en 831.522.532 euros (sobre la base de precios de junio de 2012 que, deflactado con el IPC del periodo equivaldría a 801.081.437 euros)».

Es en estos datos en los que se apoya la Autoridad Portuaria de Gijón para rechazar que se haya podido cometer perjuicio o malversación de caudales públicos.

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