«Si pudiera iría nadando a todos lados»

'Kimbo' Vallejo en la playa de San Lorenzo. / JORGE PETEIRO
'Kimbo' Vallejo en la playa de San Lorenzo. / JORGE PETEIRO

El veterano deportista de 54 años se hizo con las dos últimas pruebas del verano. En diciembre ya había ganado la Copa de Navidad de natación

LORETO BARBÓN GIJÓN.

Desde pequeño, el medio acuático fue el lugar en el que sentía más cómodo. La coordinación dentro del agua era estupenda, como si agilidad, destreza y confianza fueran de la mano. Así fue como Juan Carlos Vallejo (Madrid, 1963), más conocido como 'Kimbo', empezó a vincularse con el mundo de la natación profesional, una andadura que lo trajo a Gijón hace dieciséis años y donde decidió quedarse. «Nací en Madrid y fue allí donde empecé los cursillos de natación cuando tenía doce años pero cuando llegué a Gijón por circunstancias de la vida... decidí quedarme. No volvería a vivir en Madrid por no aguantar ese ritmo frenético de la ciudad, así que a la gente de allí le digo que en Asturias llueve mucho y se come fatal, para que no haya un exceso de turismo y nos saturemos. Reconozco que no soy un buen embajador de la región», bromea 'Kimbo'.

Nunca es tarde para aprender a nadar y por el eso su trayectoria con este deporte se inició un poco más tarde que la del resto de niños, lo cual tenía ventajas e inconvenientes. «Lo bueno es que como yo era el más grandote de todos, nadie me ganaba cuando hacíamos peleas en la piscina para ver quién conseguía tirar al agua al compañero que llevábamos a hombros. Lo malo era que a mí nadie solía subirme porque les pesaba mucho», explica el nadador, que confiesa que fue así como consiguió su apodo. «Viene de una película de Tarzán, donde había un elefante grande y fuerte llamado 'Kimbo' que llevaba al mítico hombre de la selva en el lomo, como yo hacía con mis amigos en la piscina», detalla.

Pese a todas las risas que los cursillos de natación trajeron consigo, la diferencia de edad respecto a aquellos compañeros que ya habían realizado este tipo de formación antes era notable. «Se nota que empecé tarde, cuando tenía doce años. Había niños allí que ya nadaban desde pequeñitos, así que cuando intenté entrar en el Club de Natación Moscadó de Madrid, me quedé fuera porque los entrenadores consideraban que no reunía los requisitos necesarios acordes a mi edad», relata 'Kimbo'. Pese a esta negativa inicial, un año después, fue fichado por el Real Club de Natación Canoe de Madrid y los entrenamientos pasaron a ser serios y constantes.

A partir de ahí, el deporte y los estudios se convirtieron los pilares de su vida. «Fui a entrenar a un centro especializado que tiene la Federación Española de Natación cerca de Vitoria y que admitía a aquellas personas que estuvieran compaginando los entrenamientos con los estudios». 'Kimbo' no tardó en dar el salto a Estados Unidos. «Estuve seis años estudiando Educación Física allí, con una beca. Cuando volví a España seguí nadando en el Canoe de Madrid y después comenzó mi faceta como entrenador».

Esa nueva etapa en la vida de 'Kimbo' empezó en el Castalia Castellón, de Alicante, continuó en el Canoe de Madrid y lo condujo hasta el Club de Natación Santa Olaya de Gijón. «Ahí es cuando de verdad comienza mi relación con Asturias, mi faceta más asturiana, la que me dijo que este era mi sitio, el lugar donde quiero estar», revela el nadador, a quien el Santa Olaya le marcó su faceta más personal. «Ahí fue donde conocí a la madre de mi niña. Se llama Aguamarina y, aunque pensé que saldría nadadora como yo, se interesa mucho más por el kárate que por la piscina».

Campeón de España

Las características propias de Gijón como ciudad motivan a este nadador a emplear la bicicleta y el transporte público para desplazarse, aunque él mismo reconoce que, si pudiese, «iría nadando a todos lados». A sus 54 años, 'Kimbo' dedica tres o cuatro días a la semana a entrenar en piscina y, además, complementa esas sesiones con dos días a la semana de bicicleta y ejercicios con pesas. Un entrenamiento constante y riguroso que ha jugado una papel importante a la hora de participar en la Travesía de las Playas de Gijón. «He quedado primero en varias pruebas organizadas por el Patronato Deportivo Municipal y tengo que reconocer que, con 54 años, cada victoria es una excusa para disfrutar del momento. Tengo la misma que edad que muchos de los padres de los chavales con los que participé en las pruebas», añade, con el humor característico que quien sigue siendo un vivo ejemplo de la calidad que lo llevó competiciones olímpicas como las de Moscú 1980 y Los Ángeles 1984.

Su trayectoria también es destacada dentro de nuestro país, pues 'Kimbo' fue nombrado Campeón de España absoluto en 200 y 400 libres durante casi nueve años consecutivos, desde 1981 hasta 1990, con la excepción de 1986. También fue Campeón de España en 1.500 libres en los años 1989 y 1990, además de Recordman nacional en 200 libres (1984 y 1986) y también en 400 libres (desde 1989 hasta 1996). Además, se ha llevado la Copa de Navidad de Gijón y, más recientemente, las victorias en la Travesía Larga de Gijón, el pasado mes de septiembre, y la Travesía de las Playas, en julio. Todo un palmarés a sus 54 años.

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