El Puerto licita la redacción del proyecto para el nuevo acceso a El Musel por Jove

Glorieta de acceso al puerto de El Musel, hasta donde llegará la nueva carretera, procedente del enlace de La Peñona. / P. CITOULA
Glorieta de acceso al puerto de El Musel, hasta donde llegará la nueva carretera, procedente del enlace de La Peñona. / P. CITOULA

Da seis meses para presentar el trazado y el plan constructivo, con la previsión de que haya dos kilómetros soterrados

IVÁN VILLAR GIJÓN.

La Autoridad Portuaria de Gijón ha sacado a contratación la asistencia técnica para redactar el proyecto de trazado y construcción del nuevo acceso a El Musel por Jove, vial que llegará desde el enlace de La Peñona hasta la entrada principal del puerto y que discurrirá en su mayor parte bajo tierra. La nueva carretera, una vieja demanda de la ciudad y de los vecinos de la zona oeste, servirá de complemento a los trabajos de desdoblamiento de la GJ-10 (antigua AS-19) que darán comienzo en los próximos meses y que se prolongarán hasta 2020. Su objetivo será doble. Por un lado, dotar al puerto de una vía de entrada y salida que le conecte directamente con la Zalia y con la red de carreteras de alta capacidad -la GJ-10 y, a través de ella, la A-8-. Por otro, liberar las calles de Gijón del tráfico pesado que actualmente atraviesa la zona oeste rumbo a El Musel, con la consiguiente reducción de emisiones y mejora de la fluidez de circulación. A medio plazo el traslado de los camiones de La Calzada al nuevo vial permitirá afrontar otra obra fundamental, que es la transformación de la avenida Príncipe de Asturias en una vía pacificada con características de bulevar.

El Boletín Oficial del Estado publicó el sábado el anuncio de la licitación aprobada por la Autoridad Portuaria, para la que podrán presentarse ofertas desde hoy y hasta el 18 de septiembre. El presupuesto para la redacción de los proyectos es de 259.182 euros y la empresa adjudicataria tendrá un plazo de seis meses desde la firma del contrato para entregar sus trabajos. Como condicionantes básicos del proyecto los pliegos recogen que la carretera tenga una longitud aproximada de 2,5 kilómetros -desde el enlace de La Peñona hasta la entrada principal del puerto-, con dos carriles de 3,5 metros de ancho cada uno, una mediana de 1,2 metros, arcenes exteriores de 2,5 metros y aceras auxiliares de 0,75. La mayor parte del trazado, dos kilómetros, discurrirá por un túnel bajo tierra y se prevé la construcción de siete viaductos para salvar otras vías y accidentes geográficos. Partirá de la GJ-10 e irá en paralelo, aunque soterrado, a las avenidas de El Cerillero y El Lauredal. Se plantea como velocidad máxima de circulación 80 kilómetros por hora. El presupuesto estimado para las obras, que deberán licitarse posteriormente, es de 67,6 millones de euros.

Longitud del trazado
2,5 kilómetros, desde la carretera GJ-10 (antigua AS-19) hasta la entrada del puerto.
Dimensiones
Dos carriles de 3,5 metros, mediana de 1,2 metros, arcenes exteriores de 2,5 metros y aceras de 0,75.
Enlaces
Uno, ubicado en La Peñona, para conectar con la GJ-10 y con el acceso a la Zalia.
Estructuras
Un túnel de dos kilómetros de longitud y siete viaductos.
Velocidad
80 kilómetros por hora como máximo.
Plazo para presentar el proyecto de trazado y construcción
Seis meses.
Presupuesto para redactar el proyecto
259.182 euros.
Presupuesto estimado para la obra
67.680.589 euros.

Un precedente en 2011

En junio de 2011, también por encargo de la Autoridad Portuaria, la empresa Apia XXI SA ya presentó un primer proyecto de construcción para este esperado acceso a El Musel por Jove, pero el documento «no fue sometido en su momento a aprobación por el órgano competente del Ministerio de Fomento». Ya en septiembre de 2015 una empresa contratada por la Dirección General de Carreteras realizó una revisión de ese trabajo y emitió un informe en el que, a fin de poder iniciar las obras, recomendaba que toda la documentación que integraba ese proyecto fuera «actualizada y ajustada a la normativa en vigor a día de hoy y a todas las circunstancias que hayan podido variar con respecto al momento en que se desarrollaron esos trabajos».

Aunque el adjudicatario del contrato que hoy sale a concurso «deberá tener en cuenta la existencia de esa información», para «poder hacer suyos» los datos de 2011 «tendrá que comprobar la bondad de los mismos, realizando los estudios complementarios que sean precisos para la redacción del nuevo proyecto». Entre otros aspectos que debe tener en cuenta están «las posibles alteraciones de terrenos, servicios, afecciones a terceros y cambios normativos».

El pasado 20 de julio el BOE publicó la resolución que daba luz verde al informe de impacto ambiental asociado al proyecto.

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