El Musel instala la tolva que aspirará el polvo en las descargas de la EBHI

La tolva, ayer, en la terminal de graneles sólidos.
La tolva, ayer, en la terminal de graneles sólidos. / DAMIÁN ARIENZA

La estructura, de 450 toneladas y 24,5 metros de altura, se acoplará a la nueva grúa portuaria móvil y estará operativa durante el mes de febrero

M. MORO GIJÓN.

La tolva ecológica construida para aspirar el polvo generado en las operaciones de descarga de material de granel de la EBHI y reducir así las emisiones contaminantes ya está en la terminal de graneles sólidos de El Musel. Un barco especial trasladó la estructura, de 24,5 metros de altura y 450 toneladas de peso, hasta el Muelle Ingeniero Marcelino León -el de EBHISA- desde los muelles de La Osa.

Esta enorme pieza fue construida por Taller Mecánico Manuel Silva y constituye la mayor inversión medioambiental que el Puerto gijonés realizó en 2017. EBHISA, sociedad participada mayoritariamente por la Autoridad Portuaria de Gijón, ha destinado 3,3 millones de euros para la adquisición de esta tolva. La estructura se va a tener que acoplar a la nueva grúa portuaria móvil sobre raíles entregada a finales del año pasado por Konecranes-Gottwald y en la que EBHISA invirtió otros 4,9 millones de euros.

Esta grúa, con una capacidad de carga de 63 toneladas, va montada sobre una estructura tipo pórtico, lo que le permitirá el desplazamiento por las vías actuales, de dos carriles, con una luz entre ellos de 22 metros y con el gálibo suficiente para pasar sobre el conjunto de cintas ubicadas en el Muelle de Minerales. La grúa -que puede realizar los movimientos de elevación, basculación, rotación y traslación- tiene una configuración cuatricable para el trabajo con cuchara mecánica.

8,3 millones con la grúa

Tolva y grúa descargadora suman una inversión conjunta de 8,3 millones para sustituir a la grúa-pórtico que se vio implicada en un accidente en enero de 2016.

Se espera que la tolva y la nueva grúa para el muelle granelero estén plenamente operativas entre la segunda y la tercera semana de febrero, después de las pruebas de acople entre ambas y a los circuitos de EBHISA. Toda esta operación va con retraso. El Musel contaba con que ambas máquinas entrasen n pruebas en octubre de 2017.

La tolva, para lograr la reducción del impacto medioambiental, dispone de un sistema de captación compuesto por un flex-flap para el cierre de la estructura y por filtros de mangas, además de incluir un sistema de aspiración del polvo generado durante la descarga para luego retornarlo al proceso.

La pieza es la tolva ecológica de mayores dimensiones construida hasta la fecha por el taller gijonés Manuel Silva.

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