El Puerto prevé siete millones de beneficio y da por «terminada» la crisis

Laureano Lourido y José Luis Barettino, durante la presentación de los datos económicos previstos para este año en el puerto de El Musel. / TAREK HALABI ALONSO

Laureano Lourido indicó que El Musel cerrará el año con un movimiento de 21 millones de toneladas, por lo que podrá amortizar deuda

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

La bonanza económica ha regresado a la Autoridad Portuaria de Gijón. Tal es así que su presidente, Laureano Lourido, tiene la intención de destinar los beneficios a la amortización adelantada de parte de la abultada deuda que aún tiene el puerto. Y todo ello se debe, según apuntó, a que se ha superado la crisis económica: «Hemos dejado la borrasca atrás», aseveró.

El actual ejercicio se cerrará con un movimiento de 21 millones de toneladas de mercancía en las dársenas gijonesas, un nivel similar al registrado en 2015 y recuperando la senda anterior a la crisis económica. Lejos parece quedar ya el peor resultado de El Musel durante los últimos años, cuando en 2009 no pasó de los 14,6 millones. Esta situación redunda también en un mejor rendimiento neto de explotación. Si entre 2011 y 2015 las pérdidas fueron una constante, 2016 se cerró con un beneficio neto de 1,19 millones de euros, pero es que la previsión para este año se dispara a un saldo positivo de 7.040.000 euros. Además, hay que tener en cuenta que el resultado antes de impuestos y amortizaciones se espera que alcance los 30.982.000 euros.

La realidad contable de la Autoridad Portuaria de Gijón es, según explicó Laureano Lourido, apoyado por el director del puerto, José Luis Barettino, que en tesorería hay actualmente 27 millones de euros, lo que les permite que «2018 lo podamos pagar todo incluso con un movimiento portuario de cero toneladas. Nos da seguridad y tranquilidad». Quizá sea por eso por lo que ambos responsables del puerto tienen la intención de destinar esos siete millones de euros de beneficio neto al pago adelantado de deuda, a pesar de que parte de ella hace poco que fue refinanciada. «Cuando Puertos del Estado vea cómo estamos, decidiremos si amortizamos la deuda, que es lo que nos gustaría; es nuestra idea», apuntó Lourido.

La Autoridad Portuaria de Gijón debe en la actualidad al Banco Europeo de Inversiones y al Instituto de Crédito Oficial, a través de Puertos del Estado, 409 millones de euros. José Luis Barettino explicó que «este año pagaremos 18 millones, de los que trece son amortización de los préstamos y cinco, de intereses». De esos trece millones, 5,5 se abonarán al crédito concedido por Puertos del Estado.

Muelles rentables

Los muelles que están ofreciendo unos mejores resultados económicos son, precisamente, los que registran los mayores movimientos de mercancías. Sobresale, como no puede ser de otra manera, la terminal granelera de la EBHI, que hasta mediados de año supuso unos ingresos de 11,2 millones de euros. El segundo puesto es, en los mismos seis primeros meses del año, para los muelles de La Osa y Moliner, con 1,6 millones. La zona de la ampliación destinada a la regasificadora supone para el puerto unos ingresos de 1,5 millones. El resto de la ampliación, el muelle Norte -destinado a graneles y buques de crucero- tendrá unos ingresos de nueve millones, pero su resultado final será negativo en 6,7 millones debidoa la amortización de la obra.

Este año la terminal de la EBHI alcanzará los 14,4 millones de toneladas de carbón y mineral de hierro, pero la que parece que está en una tendencia de incremento constante e imparable es la terminal de contenedores, ubicada en los muelles de La Osa. En 2005 se movieron 5.048 TEUs (contenedores de 6 metros o equivalentes) y fue aumentando de manera constante hasta alcanzar en 2013 los 62.546. Los dos ejercicios siguientes no lograron superar ese registro, algo que sí sucedió en 2016, cuando se estableció el récord de 65.816 TEUs. Pero Laureano Lourido indicó que «creo que este año se pasará de 74.000 contenedores», lo que supondrá una nueva marca a batir. Y ese dato es, según el presidente del Puerto de Gijón, «el reflejo más importante de la evolución de la economía asturiana». Tal es así que, según los datos recabados hasta el pasado mes de septiembre, el 68% del movimiento de contenedores era para la exportación y el 32%, para la importación.

Inversión en medio ambiente

Laureano Lourido también quiso resaltar el «esfuerzo importante» realizado en materia de inversiones medioambientales. Si en 2016 las principales actuaciones fueron las pantallas de Aboño y la barrera vegetal en la avenida de Eduardo Castro, con un gasto total de 2,4 millones de euros, este ejercicio prácticamente se duplicó la inversión para reducir la emisión de sustancias contaminantes, con 3.921.067 euros para una tolva ecológica que entrará en servicio la primera semana de diciembre en las instalaciones de la EBHI, y que reduce la emisión de polvo un 99%, y el asfaltado de viales y otras zonas en el muelle Norte, hasta que se asfalte toda ese área previsiblemente el año que viene. Eso sí, sobre la posibilidad de acometer la cubrición total de las zonas de acopio de graneles sólidos, Lourido fue tajante: «Se descarta, incluso, a largo plazo».

Es ante todos estos datos ante los que el presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón resaltó que «representan la cooperación económica de Asturias. El Puerto no es el motor de la región, seríamos el aceite lubricante. Nosotros no vendemos ni compramos, sino que facilitamos que el paso de las mercancías sea más ágil, lo que hace que éstas vengan por el puerto. Si levantáramos barreras administrativas, estas mercancías dejarían de venir por El Musel. El verdadero motor de Asturias son las industrias que están a nuestro alrededor», concluyó.

Presidente y director no quisieron ayer tratar proyectos esperados por la sociedad asturiana, como la activación de la regasificadora o la recuperación de la autopista del mar Gijón-Saint Nazaire. Eso sí, ambos aseguraron que en diciembre explicarán todo lo que haya que explicar.

Fotos

Vídeos