Puesta a punto para cantar tonada

Campeones de tonada y alumnos que participan en la segunda edición del curso.
Campeones de tonada y alumnos que participan en la segunda edición del curso. / DANIEL MORA

El poeta asturiano Antonio Gamoneda, Premio Cervantes 2006, asistió a la presentación de una cita que contará con más de 30 alumnos de Asturias y CantabriaComienza en el Ateneo Jovellanos el II Curso de Interpretación de Canción Asturiana

LORETO BARBÓN GIJÓN.

No hubo sillas suficientes en el Ateneo Jovellanos para acoger a los asistentes que acudieron ayer a la presentación del II Curso de Interpretación de la Canción Asturiana. En el acto estuvieron Raquel Huergo, directora de la Fundación Municipal de Cultura; Francisco Laviana, director general de Ordenación Académica y Evaluación del Principado y Antonio Gamoneda, poeta asturiano y Premio Cervantes 2006.

Joaquín Pixán fue el encargado de explicar en qué consiste esta nueva edición del curso, que comienza hoy, ante los 35 alumnos que se han apuntado a estas clases y los más de sesenta campeones de tonada a escala regional que acudieron también al acto convocados por Pixán para destacar la figura del gaitero. «Es el compañero del alma del cantante de tonada con gaita. El gaitero es insustituible. Es el primero y el último en producir una nota, es decir, abre y cierra la canción. Su discurso es necesario», argumentó el coordinador de un curso que, al igual que en su anterior edición, está organizado por el Ateneo Jovellanos en colaboración en el Aula de Cultura de EL COMERCIO.

Los objetivos del taller, según Pixán, pasan por mejorar la técnica que los alumnos han ido adquiriendo con el paso de los años. «Todos saben cantar, pero con estas clases queremos rizar el rizo y pulir las habilidades de los alumnos. Hay cosas que se pueden mejorar desde el punto de vista de la técnica y de la fonación». Algo muy importante que destacaron tanto el profesor como los alumnos es transmitir sentimientos. «Hay cantantes que te dicen mucho y otros que no dicen nada. Todo el que canta tiene un mundo interno que hay que proyectar al público», comentó Pixán. La cantante de tonada Lorena Corripio se refirió al aprendizaje continuo como uno de los elementos fundamentales para interpretar la canción asturiana. «Es un género muy difícil que exige tener unas facultades muy concretas. Potencia, tesitura, vocalización y una buena capacidad pulmonar. Acudo a este curso como oyente y también como alumna porque hay mucho que aprender de Joaquín Pixán».

«Son composiciones difíciles. El aprendizaje continuo es vital», dice Lorena Corripio«El compañero del alma del cantante de este género es el gaitero, no puede sustituirse»

Arraigo en los jóvenes

Una de las conquistas pendientes que tiene por delante la canción asturiana es hacerse un hueco entre los más jóvenes. «Nos mostramos optimistas en cuanto a este deseo que tenemos en mente. Ojalá pasase lo mismo que con la sidra. Hace años no se esperaba el arraigo que tiene hoy en día. La consideramos una bebida muy nuestra, que nos representa y nos hermana», explicó el tenor, quien considera que tendría que suceder lo mismo con la canción asturiana. «Al igual que la sidra es nuestra bebida de identidad, la tonada tiene que ser nuestra seña y nuestra razón de ser desde el punto de vista musical».

Estas canciones se están llevando a los escenarios, poco a poco, como un espectáculo. Por eso, tanto el profesor como los alumnos consideran tan importante cuidar la puesta en escena y las facultades de cada cantante. Álvaro Fernández y Sergio Agüeros, dos cántabros enamorados de la tonada, coinciden en que hay que contar con una buena voz y tener oído musical, pero nunca está de más perfeccionarse. «Si trabajas las técnicas y cualidades para hacerlo cada vez mejor, conseguirás llegar a un público más amplio y que guste este tipo de música. De hecho, últimamente ha habido un rebrote de chavales cantando tonada. Esto es importantísimo para que el género siga arriba», afirman.

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