El bar de Quini cierra y cede sus recuerdos a la Fundación

El local, en el número 63 de Pablo Iglesias, ya cerrado. /  PALOMA UCHA
El local, en el número 63 de Pablo Iglesias, ya cerrado. / PALOMA UCHA

El establecimiento, templo del número 9 y el sportinguismo desde el año 2013, cerró sus puertas el pasado lunes

EUGENIA GARCÍA GIJÓN.

Cuando en 2013 el número 63 de la avenida Pablo Iglesias se tiñó de rojiblanco, EL COMERCIO anunciaba la apertura del 'nuevo templo de El Brujo'. El pasado lunes, algunos años y muchos partidos después de su inauguración, el local de hostelería dQuini, que regentaba uno de sus hijos, cerraba sus puertas por motivos ajenos al fallecimiento del futbolista. Pero las fotografías, los recuerdos y, por supuesto, los siete pichichis del mito rojiblanco fallecido el 27 de febrero seguirán en la memoria del sportinguismo de la mano de la Fundación Hermanos Castro, que se encargará de custodiar la colección del bar y sumar sus tesoros a los cientos de objetos relacionados con el jugador que ya guardaba.

Quini se llevó el primero de los trofeos en la temporada 1973-74, cuando sus 20 goles con el Sporting lo convirtieron en el máximo anotador de la Liga. Dos años después, en la fatídica temporada 1975-76 vuelve a ser el máximo goleador, pero sus veinte tantos no son suficientes para mantener en Primera al Sporting. Poco después el equipo sube de nuevo y antes de irse al Barcelona Quini se despide regalando 24 goles, y repite así título de 'pichichi'. Una vez en el Camp Nou, el futbolista vuelve a triunfar. Marca veinte goles en la temporada 80-81 y 26 en la 1981-82. Y de nuevo, el '9' demuestra su valía como máximo goleador. Cinco pichichis en Primera a los que se suman los dos logrados en Segunda en 1969-70 y 1976-77.

Triunfos todos ellos inmortalizados en el recuerdo de los aficionados y cuyos testigos materiales son los objetos que desde esta semana formarán parte de la colección de la Fundación Hermanos Castro-Quini, creada en 2012 y depositaria de los valores y el legado de su fundador. La entidad gestiona más de un millar de recuerdos entre trofeos, prendas de ropa, detalles, regalos de aficionados, bibliografía, fotografías o artículos de periódico que forman parte de la trayectoria personal y profesional de Quini. La memorabilia del mítico jugador, que podría componer un auténtico santuario de la historia reciente del fútbol, está completamente inventariada y salvaguardada por la fundación. A lo largo de los próximos meses, la entidad estudiará la manera más adecuada de organizar los numerosos recuerdos para ponerlos a disposición de la mayor parte de gente posible. «La intención es hacer algo coherente con su imagen y lo que él quería representar», adelantan.

Legado inmaterial

En lo inmaterial, la fundación sin ánimo de lucro también intentará mantener vivo el legado de Enrique Castro. Seguirá comprometida con las mismas causas que preocupaban al '9', fundamentalmente educación de los niños y atención y ayuda a enfermos -en especial de cáncer-, con la misma discreción que él guardaba.

«A lo largo de mi vida he recogido con la mayor humildad que he podido el cariño de la gente. Pues bien, ahora deseo devolver todo ese afecto a quienes puedan precisar de una ayuda». En la web de la Fundación Hermanos Castro-Quini, este saludo de 'El Brujo' recibe al visitante. Su legado permanece vivo.

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