La lluvia mengua el inicio de las rebajas

La afluencia de compradores fue escasa en la calle Corrida. / AURELIO FLÓREZ
La afluencia de compradores fue escasa en la calle Corrida. / AURELIO FLÓREZ

El periodo de descuentos arranca en el centro con escasa afluencia por el mal tiempo y mayores acumulaciones en las grandes superficies

GLORIA POMARADA GIJÓN.

Las rebajas ya no son lo que eran. Las aglomeraciones a la entrada de las tiendas y las peleas por esa prenda objeto de deseo desde meses atrás han dejado paso a una sensación de quietud que se impone desde el primer día de descuentos. La ley de liberalización del periodo de rebajas, aprobada en 2012, determina que al llegar el día 1 de julio, muchos de los comercios lleven hasta diez días de campaña. Por primera vez en el periodo de verano, la moyoría de las tiendas se adelantaron ayer a la fecha tradicional para ofrecer sus descuentos.

La decisión de Inditex y El Corte Inglés de arrancar un día antes, por coincidir la presente jornada con sábado e inicio de las vacaciones, motivó que el comercio minorista de Gijón se viese abocado a adaptarse a la fecha. «Empezamos amoldándonos a Inditex», expresaba María Menéndez, de la paragüería Romanelli. El suyo fue uno de los pocos negocios que ayer hizo su agosto debido a los intermitentes aguaceros que cayeron en la ciudad desde primera hora de la mañana. En poco más de dos horas, la venta de paraguas alcanzó las dieciséis unidades. «Para empezar se está dando bien, está ayudando la lluvia», destacaba.

«Este año tenemos mejores previsiones que el pasado, pero por el momento el tiempo no acompaña y estamos teniendo poca gente», contaba Beatriz García, dependienta de Soho & Co. En este establecimiento de la calle Langreo «ya estaba previsto adelantarnos al día 1 para adaptarnos al resto».

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Miguel Ángel Vidal, encargado de calzados Boston, ultimaba en la mañana de ayer los carteles promocionales. Esta zapatería fue de los pocos comercios minoristas que se resistieron al dictado de las grandes cadenas. «Cada año vamos a peor, como sigan así van a acabar con los pequeños». Como ejemplo, cita los recientes cierres de negocios de su sector en la ciudad. «Gijón siempre tuvo fama de zapaterías, pero cada vez quedan menos. Cerraron tres recientemente y sé de dos más que también lo dejan. Todas las ciudades son clónicas, las calles principales son de las grandes cadenas», lamentaba.

Las escasas bolsas que se veían ayer por la calle Corrida tenían firma de la compañía de Amancio Ortega. «Venía específicamente a Zara», contaba Ángela, cuyo presupuesto para estas rebajas es de sesenta euros. Junto a ella, su madre Encarnación optaba por «ir a tiendas donde sabes que el 50% de descuento es de verdad». Ya de tarde, en las grandes superficies, los compradores se fueron animando. «No sabíamos que empezaban hoy, pasamos por las tiendas por casualidad», contaban a la entrada de otro de los establecimientos de Inditex María y Mónica, de dieciocho años. Ambas estiman que gastarán unos cincuenta euros en ropa. Un 43% de los compradores optarán por prendas de vestir y calzado. «Siempre vienen bien las rebajas para comprar algo, pero gastamos más en invierno porque aprovechamos los descuentos para comprar ropa como abrigos, que son más caros», explicaban Alicia y Pablo, de veintitrés años. Su presupuesto para esta campaña es también de cincuenta euros. Según un estudio de Ofertia, cada asturiano gastará una media de 142,50 euros hasta el 31 de agosto. En materia de creación de empleo, las previsiones fijan en 1.800 los puestos de trabajo que generará la campaña.

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