El rector, «decepcionado» por la demora de Organización Industrial

El rector, «decepcionado» por la demora de Organización Industrial

García Granda lamenta que el Principado no aprovechara la reunión de la comisión de nuevas titulaciones para autorizar la implantación del grado

LAURA MAYORDOMO GIJÓN.

La primera reunión de la comisión paritaria Principado-Universidad sobre nuevas titulaciones académicas pasó ayer de puntillas por el futuro del grado de Ingeniería de Organización Industrial. El equipo rectoral confiaba en salir de este primer encuentro con la respuesta al documento de alegaciones que, a principios de enero, presentó ante la negativa inicial del Gobierno regional de implantar este nuevo grado en la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón. El propio consejero, Genaro Alonso, había enmarcado en el trabajo de esa comisión el posible desbloqueo a la titulación, según manifestó en el Pleno de la Junta General de la semana pasada.

Pero no fue así. Esa primera reunión fue «cordial» y sirvió para poner sobre la mesa los planes de la Universidad de Oviedo en cuanto su oferta académica a corto y medio plazo. Una oferta que, por otra parte, ya es conocida por el Principado dado lo avanzado de su tramitación. La institución académica trabaja en los grados de Ciencia e Ingeniería de Datos -también en la EPI-, Ciencias de la Actividad Física y el Deporte -para el que tiene dos propuestas, la de la Facultad Padre Ossó, privada, y la de la Facultad de Formación del Profesorado y Educación-, Criminología, Gastronomía y artes culinarias -en la Facultad de Turismo de Oviedo y el ya mencionado de Organización Industrial que, recordó el rector, «ya ha pasado todos los filtros» y concita apoyos en todos los ámbitos de la región.

Por eso que ayer no se avanzara nada en su aprobación le resultó a García Granda «decepcionante. Esperábamos una respuesta, pero no la dan». No al menos de momento porque, según trasladaron los representantes del Principado en la comisión paritaria, ésta llegará de forma «inminente».

Para el rector, no obstante, ésta «se está dilatando más de la cuenta». Y contrapone la agilidad con la que el rectorado presentó su documento de alegaciones a la actuación de la Consejería de Educación. «Nosotros contestamos en tres días y ellos llevan casi un mes. Me preocupa que puedan surgir nuevos procesos que dilaten aún más su implantación», confesó en declaraciones a EL COMERCIO.

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