Un regalo musical para animar la plaza Mayor

The Wedding Present, sobre el escenario de la plaza Mayor. :: E. C.

La banda de pop-rock británica no dejó a nadie indiferente y demostró por qué era necesario que volviese a los escenarios tras triunfar en los años 80

LAURA SAIZ

Desde Leeds, Inglaterra, llegó anoche a Gijón The Wedding Present -'el regalo de boda' en su traducción al español-, la banda que durante los últimos años de los ochenta fue una de las más escuchadas en el país con un estilo pop que se ha mantenido a pesar de sus altos y bajos. Incluso tras un parón de varios años, el compositor de todos sus éxitos, David Gedge, decidió que era hora de reunir al grupo de nuevo y volcarse en trabajar para ofrecer a sus fans lo que mejor saben hacer, música que se convierte en un regalo para los oídos.

Así que la formación, atraída por el calor y los aires mediterráneos (en este caso, cantábricos), ya había actuado en diferentes puntos de la piel de toro antes de llegar a la plaza Mayor gijonesa, donde abrieron la verbena del sábado ante la atenta mirada de sus seguidores y de nuevos descubridores. A decir de verdad, no demasiados. Y, nada más llegar, se presentaron con un 'Hola, buenas tardes' en español, además de reconocer que era muy agradable tocar en Gijón.

El disco que están presentando en esta gira -que parece interminable, puesto que llevan desde 2016 dando conciertos por América y Europa- se titula 'Going, Going', de modo que, haciendo honor al título, a eso se dedican, a ir y venir derrochando talento y conseguir que todo el que los escuche quede impactado con esta nueva cara de la banda.

La noche, espléndida, ayudaba a que se produjese la magia a pesar de que el sonido no fue muy bueno al principio del recital, pero poco a poco, a medida que los integrantes de la banda iban calentando, mejoró. Así que los asistentes al concierto pudieron disfrutar de una mezcla de estilos en los que se puede llegar a dudar si se trata de un pop puro y duro o si se han convertido en una especie de nuevos indies con base en un punk-rock trasgresor más propio de finales de los noventa, casi rozando lo turbio.

Sin embargo, al público ayer no pareció importarle y se entregó a trece de las veinte canciones que componen su nuevo trabajo, a temas como 'Two Bridges', 'Little Silver', 'Bear', 'Secretary', 'Birdsnest', 'Fifty six', 'Bells', 'Ten sleep' y 'Emporia'.

Gedge llegó a la ciudad armado de su característica voz y acompañado de un arsenal de guitarras, una contundente base rítmica y los aportes de la bajista Katharine Wallinger. Y todo dio como resultado canciones redondas con unas melodías teletransportadoras que solo se hacen completas cuando sus fans corean los estribillos. Un regalo aplaudido por los presentes. El que se apunte, tendrá hoy sesión vermú a mediodía y a Tamara a las 21 horas.

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