«Con rehabilitación, la repetición de episodios coronarios se reduce un 30%»

La cardióloga Rosario Cortina, en su consulta.
La cardióloga Rosario Cortina, en su consulta. / J. PAÑEDA
Rosario Cortina. Directora de la nueva unidad de rehabilitación cardiaca del Sanatorio Covadonga

«Después de un mínimo de doce sesiones, con ejercicios físicos guiados, el paciente puede recuperar su vida anterior en dos o tres meses»

LAURA MAYORDOMOGIJÓN.

Un sierense de 42 años ha sido el primer paciente de la unidad de rehabilitación cardíaca hospitalaria recientemente puesta en marcha en el Sanatorio Covadonga. Dirigido por la cardióloga Rosario Cortina (Oviedo, 1965), es el primer servicio privado de estas características para el área sanitaria de Gijón. En la sanidad pública, solo el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) ofrece, desde hace dos años, esta atención a personas infartadas una vez reciben el alta.

-¿Cuántos infartos se producen al año?

-Unos quinientos en Asturias, de los que la mitad podemos decir que se dan en nuestra área.

-¿Cuál es el porcentaje actual de mortalidad?

-Desde que en 2011 se implantó el 'Código corazón' en el área de Gijón se ha reducido la mortalidad de los infartos de un cuatro por ciento a casi menos del dos por ciento. Ese es el tratamiento del evento agudo, pero estamos un poco cojos en el tratamiento crónico del infarto.

-¿Cuándo debe iniciarse ese tratamiento?

-Después del alta, a los tres o cuatro días de haber abierto la arteria responsable del infarto, el paciente necesita unos cuidados.

-¿Qué pacientes pueden recurrir a esta unidad de rehabilitación?

-Principalmente, pacientes con cardiopatía isquémica, pero la rehabilitación es buena para cualquier enfermedad cardiaca: infartos, síndromes coronarios agudos que no lleguen a infarto, postoperados coronarios, valvulares. La excepción son los aneurismas de aorta o los casos de hipertensión mal controlada.

-Aquí los verá una cardióloga, pero también una psicóloga, enfermera, fisioterapeuta, nutricionista...

-Sí, es un programa multidisciplinar porque aparte del tratamiento médico agudo necesitamos un buen control de los factores de riesgo cardiovasculares. Ayudamos al paciente a conocer su enfermedad y controlar mejor esos factores. Con rehabilitación, la repetición de episodios coronarios se reduce en un 30%.

-¿Cuál es el objetivo de la rehabilitación cardiaca?

-Intentar que el paciente, después de sufrir un infarto, se pueda reincorporar a su nivel sociolaboral lo antes y mejor posible, con el menor riesgo para ellos.

-Supongo que eso dependerá de cada caso, pero ¿en qué plazo se puede conseguir ese objetivo?

-En dos o tres meses. Tiempo atrás se pensaba que el paciente, después del infarto, tenía que estar meses quieto. Hoy en día es lo contrario, la movilidad es muy importante.

-¿Cuándo hay que empezar con la rehabilitación cardiaca?

-La rehabilitación tiene tres fases. La fase uno comienza durante el ingreso hospitalario, con la movilización precoz al día siguiente del infarto, una vez abierta la arteria. Después viene la fase dos, que es la que haremos aquí y que no debe iniciarse antes de dos o tres semanas después del infarto.

-¿Y cuánto dura?

-De uno a dos meses, con un mínimo de doce sesiones. Aquí lo haremos dos días a la semana. El programa incluye ejercicio progresivo y guiado, teniendo en cuenta las características del paciente, y el control de la ansiedad y de los factores de riesgo.

-¿Cómo se trabaja la parte física?

-Tras un test de esfuerzo y una ecografía para valorar la función del ventrículo izquierdo, se le indican al paciente ejercicios de fuerza y flexibilidad, del tren superior y del abdomen. También ejercicio en bicicleta o en cinta. Son ejercicios progresivos, de media hora a cincuenta minutos.

-¿Y la parte psicológica?

-Es importante para controlar la ansiedad y el estrés, aprender técnicas de relajación, seguir programas de deshabituación del tabaco o dietas y quitar el miedo al qué va a pasar. También conlleva una parte de educación de los factores de riesgo tanto para el paciente como para la familia.

-¿Cuál es la tercera fase de la rehabilitación que mencionaba antes?

-El cuidado crónico del paciente una vez reincorporado a su vida.

-¿Qué se debe hacer a partir de ese momento?

-Realizar ejercicio cinco veces por semana, llevar una dieta adecuada e incorporar a su vida unos hábitos saludables.

«El tiempo es músculo»

-¿Alguna recomendación?

-Es muy importante reconocer los síntomas del infarto. Cuanto antes se pida ayuda mejor. Hoy en día, con el código corazón, llamando al 112 se activan los dispositivos muy rápido y eso es muy importante. El tiempo es músculo. La gente tiene que tener muy claro que, si tiene factores de riesgo, independientemente de la edad, tiene muchas posibilidades de sufrir un infarto. Me estoy refiriendo a diabéticos, fumadores, hipertensos, gente con colesterol y gente con familiares que hayan tenido enfermedad coronaria desde edad temprana. El tabaco, el estrés, el sedentarismo y la obesidad también son factores de riesgo, pero hoy por hoy no está demostrado que sean factores independientes.

-¿Cómo saber que se está sufriendo un infarto?

-Si en un momento dado tienen dolor precordial o en la mandíbula irradiado a un brazo, fatiga o falta de aire de comienzo súbito, sensación de náuseas sin relación con la comida..., lo primero que tienen que pensar es que están sufriendo un infarto.

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