«No hay relevo generacional, es difícil enganchar a los jóvenes a la montaña»

Bercial preside el Torrecerredo desde el año pasado. / JOSÉ SIMAL
Bercial preside el Torrecerredo desde el año pasado. / JOSÉ SIMAL

Paco Bercial, presidente de la Agrupación Montañera Astur Torrecerredo: «El futuro de la Semana es el circuito mundial de festivales montañeros, del que formaremos parte sin perder nuestra identidad gijonesa»

SARA GARCÍA ANTÓN GIJÓN.

La Semana Internacional de Montaña cumple cuarenta años y lo hace con retos, como formar parte de los circuitos internacionales. Paco Bercial, presidente del Torrecerredo -organizador junto al grupo Ensidesa, La Peñuca, El Trasgu Andayón y la Unión Deportiva Gijón Industrial-La Calzada- habla sobre el futuro de esta cita con la montaña.

-¿En qué estado de salud llega la Semana a su cuadragésima edición?

-En un buen estado. Este año, además, incluimos un homenaje por los cincuenta años del grupo de rescate de la Guardia Civil.

-También ha habido en la semana previa actividades sobre el mushing. Incluso la Agrupación Montañera Torrecerredo ha incluido esta disciplina en sus actividades.

-Era algo desconocido no solo aquí sino en España. Viene de la necesidad de transporte en los países nórdicos. Y se vio que había una actividad deportiva que poco a poco se va metiendo en clubes y federaciones. Se vio esa opción para la gente a la que le gustan los perros y hacer deporte con ellos, en trineo, bici o corriendo.

-¿Cuánta gente hay en el Torrecerredo con el mushing?

-Más de veinte personas, ha tenido buena acogida. Y están participando en pruebas. Ya venían ellos con su experiencia, no fue una iniciación desde el club. Vinieron y les acogimos.

-El mushing, el esquí alpino, la escalada... ¿Son propuestas para atraer a gente joven a la montaña?

-Es muy difícil engancharlos. Hay un déficit de relevo generacional. El montañismo como tal está no decayendo, porque la montaña gusta. La gente va a la montaña. Pero a los jóvenes les gustan más otras actividades por el tema de la competición, el aplauso, salir con una medalla... Hay muchas actividades extraescolares y más llamativas... hasta que se la conoce. Porque cuando se conoce la montaña, esta ofrece mucho. No solo es el subir por subir. Está la escalada, que sí gusta a los jóvenes, porque encuentran algo de riesgo. También el esquí alpino atrae, pero para competir hay que desplazarse y eso implica gastos.

-Están los Juegos Deportivos del Principado o las actividades impulsadas por el Ayuntamiento...

-Sí, pero entramos en conflicto con otros deportes. Se están haciendo cosas desde la Administración, que son quienes tiene el dinero. Animadores los hay, y muy bien preparados, pero falta continuidad. Es difícil que un niño que va a un campamento siga con la montaña. Incluso porque tiene otras aspiraciones, como jugar al fútbol ya que sus ídolos son futbolistas o al tenis porque lo es Nadal.

-A su Semana de Montaña vuelve Carlos Soria, con más de 70 años y acumulando retos en la montaña.

-Es un atleta mediático. Hay que mirarse en los veteranísimos, el tesón de Soria, su fuerza de voluntad, su estar al día y el no desfallecer.

-¿Por dónde pasa su futuro?

-Por entrar en contacto con grandes festivales de montaña del mundo. Esto es una referencia cultural de Gijón desde hace cuarenta años, gracias a la Semana vimos lo que había en el mundo. Queremos entrar en los circuitos manteniendo nuestra identidad de festival de Gijón y el Memorial Julio Bousoño, que es quien más trabajó por esto.

-¿Seguirán conjugando ponentes y filmaciones?

-Queremos seguir manteniendo el valor humano, de gente que viene a contar cosas. Aunque ya es necesario también cine de alta calidad. El espectador quiere ver buenas filmaciones.

-Recientemente se dio a conocer un vídeo de varias personas despeñando a un jabalí en el Cares. ¿Falta educación? ¿Qué pudo pasar?

-No sabemos exactamente cómo empezó todo. Pero la educación hacia el medioambiente es clave. Hay que acatar las reglas del deporte, que en este caso incluye a la naturaleza y el terreno de juego que pisa. Y ahí entra desde el jabalí, mal mirado en zonas urbanas porque baja hasta la playa, hasta el quebrantahuesos. El respeto a la naturaleza es uno de los valores del montañero bueno. Y luego está la educación básica, la que se trae de casa.

-Cuya ausencia se deja notar en otras cuestiones, como los residuos.

-Aún sigue habiendo gente que tira cosas en la montaña y no hay recogida de basuras a 2.000 metros. Pero a diez minutos de una cumbre hay un contenedor que recoge el Ayuntamiento. Te encuentras cosas irreciclables como el envoltorio de una barrita energética y no pesa ni ocupa.

-Pagar por los rescates, ¿sí o no?

-Si pagara todo el mundo y no solo los montañeros... Que cobren a un montañero porque le ocurrió un incidente y no, por ejemplo, a un pescador, un accidente de tráfico, ganado extraviado... No tiene que haber diferentes categorías de rescatable: a quién rescato y a quien le cobro. Pero en principio no habría que cobrar.

-Y no subir sin seguro...

-Más que tener seguro, lo que hay que hacer es no subir sin formación previa. Tu mejor seguro es estar formado y saber qué hay que hacer.

-¿Está masificada la montaña en Asturias?

-No. Lo que sí se ve es una masificación en zonas que se venden muy bien y no son muy montañeras, aunque están en el entorno de la montaña. Acudir a ellas está al alcance de cualquiera y se facilita mucho el ir, como los Lagos, el Cares...

-En algunos países se cobra por recorrer sendas. ¿Aquí sería viable?

-Muchos montañeros piensan que eso sería crear parques temáticos. Y poner puertas al campo. No se debe cerrar la montaña. El montañero siempre cuidó la montaña y ahora se prohíbe ir por sitios de cierto riesgo medioambiental. El montañero bien formado en un club no va a cometer ninguna fechoría. Todo el mundo tendría que ir a iniciarse antes.

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