Renfe diseña un tren para El Musel que use biodiésel de algas como combustible

Tren de gas natural licuado que ya circula en Mieres. /  DANIEL MORA
Tren de gas natural licuado que ya circula en Mieres. / DANIEL MORA

Confía en concluir los estudios de viabilidad a finales de 2019 para empezar luego a mover carga entre los muelles y Aboño

RAMÓN MUÑIZ GIJÓN.

Renfe quiere revolucionar el mercado ferroviario a base de decisiones arriesgadas e investigación. Entre las primeras está renunciar a comparar más locomotoras de tracción diésel, un tipo de combustible que representa el 27% de su consumo energético actual, con un gasto de 80 millones de litros al año. La medida espolea la necesidad de asociarse con los fabricantes para dar con motores y diseños capaces de utilizar energías alternativas.

El Musel entra dentro de estos planes. Según desveló ayer Amador Robles Tascón, actualmente en la dirección general de Desarrollo y Estrategia de la compañía, su equipo está preparando un tren híbrido, con tracción a base de gas natural licuado y biodiésel. «Lo estamos coordinando con Adif, y seguramente el biodiésel será producido con algas», avanzó. Durante la conferencia inaugural del Congreso de Ingeniería del Transporte, el exdirector general de Feve precisó que el calendario marcado pasa por profundizar en los estudios de viabilidad de aquí a finales de 2019.

A renglón seguido comenzarían las pruebas en los muelles. «Haría un recorrido desde Aboño a El Musel, recogiendo material remolcado que dejaríamos en las tolvas para que sean cargados; queremos examinarnos con ejemplos reales para ver si somos competitivos», señaló.

La operativa permitirá calibrar los costes y cuál es la mejor maniobrabilidad de este tipo de trenes, para posteriormente y si los resultados son interesantes, replicarlos a una escala mayor. Se trata de un experimento que nace de la colaboración entre Renfe, Adif y Aena, y que también sumará esfuerzos por parte de EdP.

La compañía acaba de desempolvar también otro proyecto que tuvo vinculación asturiana. Se trata de la remodelación hecha a un tren conocido como 'Fabiolo', y que se impulsaba mediante una pila de hidrógeno. La unidad estuvo rodando en 2011, a velocidades máximas de 25 kilómetros por hora, dentro de la playa de vías de Pravia. Después cayó en el olvido. «Recientemente, firmamos un convenio con el Centro Nacional de Hidrógeno y les llevamos todos los equipos a su laboratorio en Puertollano. Nos ha sorprendido positivamente que tras estar parados cinco o seis años, todavía había energía en la pila y aire comprimido en los circuitos de freno», subrayó Robles.

El Principado participó económicamente en aquel primer experimento, aportando una subvención de unos 623.000 euros a un proyecto valorado en 1,6 millones. Aquello fue tachado de «despilfarro» por el PP regional, y también mereció las críticas del Ministerio de Fomento en la etapa de Ana Pastor. Ahora en cambio la operadora asume que el futuro pasa por lograr trenes más sostenibles, algo en lo que ya se empeñó durante el mandato de Íñigo de la Serna al frente de Fomento. La prueba está en el tren propulsado con gas natural licuado que desde enero circula entre Mieres y Figaredo.

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