«Si los ladrones se hubieran llevado las joyas de la cámara, nos habrían dejado en la ruina»

María de los ÁngelesRodríguez, propietaria de la joyería Canteli, muestra el agujero de la cámara practicado por los ladrones. /Daniel Mora
María de los ÁngelesRodríguez, propietaria de la joyería Canteli, muestra el agujero de la cámara practicado por los ladrones. / Daniel Mora

«Dentro de lo malo, estamos contentos», aseguran los propietarios de la joyería Canteli tras el robo frustrado por la Guardia Civil

PALOMA LAMADRID GIJÓN.

María de los Ángeles Rodríguez nunca pensó que la celebración de su cumpleaños iba a aguarse de tal manera. Ya había regresado a casa después de festejar el aniversario con su familia cuando recibió la llamada de una conocida que reside en las inmediaciones de su joyería. La alertaba del espectacular dispositivo desplegado por la Guardia Civil en la calle Roncal por el intento de robo del establecimiento comercial. «Veníamos pensando en que nos quedábamos con una mano delante y otras detrás. No queríamos ni pensarlo», señaló ayer la propietaria de la joyería Canteli, aún con el susto en el cuerpo. La noche del domingo fue muy larga. Al nerviosismo generado por la tentativa de robo, se suma el cansancio por las labores de acondicionamiento del local. «Habían metido en bolsas todo lo que teníamos en el escaparate, así que llevamos todo el día desenredando cadenas y colocando todas las piezas que estaban apiladas». explicó Javier Iglesias, marido de María de los Ángeles y copropietario del comercio.

Tal era el caos montado en el negocio situado en la frontera entre El Llano y Pumarín que sus dueños todavía no habían podido determinar si les faltaban joyas y relojes. En cualquier caso, respiraron aliviados cuando la Benemérita les confirmó que la banda de 'butroneros' no había podido acceder a los artículos más valiosos. «Si los ladrones se hubieran llevado las joyas de la cámara acorazada, nos habrían dejado en la ruina, sin el trabajo de toda la vida», aseguró Iglesias. «Dentro de lo malo, estamos contentos», añadió su mujer. Poco faltó para que se produjera una desgracia. De hecho, el grupo delictivo ya había logrado practicar un agujero en la cámara de seguridad. Solo les faltaba girar la manilla para poder apoderarse de las piezas custodiadas en su interior.

Agentes del instituto armado seguían la pista de esta banda de butroneros desde Madrid

Pero los agentes del instituto armado -pertrechados con metralletas, pasamontañas y chalecos antibalas- interrumpieron su acción delictiva en ese momento. La joyería Canteli nunca había sido objeto de un intento de robo en su casi medio siglo de existencia. De ahí que el susto fuera mayúsculo. «Todas las joyas, todo lo de valor está ahí metido. Los ladrones no tocaron nada de lo demás porque no les interesaba», indicó Iglesias en alusión a las piezas que están a la vista de los clientes, que permanecían en el mismo lugar en el que las habían colocado los propietarios.

«Ya te tienen localizado»

Ahora el matrimonio tiene cierto temor a que pueda repetirse un atraco similar. «Cuando van a robar, ya te tienen localizado», destacan. No solo tienen que recoger todas las piezas amontonadas, sino que deben realizar obras para reparar los desperfectos efectuados por los seis atracadores.

«Hay que picar la pared para colocar la nueva cámara», apunta Iglesias. Además, los obreros también deben tapar el butrón abierto por los delincuentes para acceder a la joyería. Lo practicaron desde el local anexo, un bazar de artículos del hogar y papelería.

Butrón por el que accedieron a la joyería los atracadores.
Butrón por el que accedieron a la joyería los atracadores. / Daniel Mora

Les bastó forzar la cerradura para entrar. Lo hicieron en la noche del sábado y el domingo aprovecharon el momento en que se disputó el partido entre el Sporting y la Cultural Leonesa para abrir el butrón. Según fuentes de la Guardia Civil, es un grupo especializado en asaltos de este tipo. Una banda itinerante a la que el instituto armado le seguía la pista desde Madrid. De hecho, fue una unidad de la capital española la que pidió colaboración a la Comandancia de Gijón para arrestar a estos seis delincuentes. El operativo habilitado en la calle Roncal fue impresionante. Tanto que llamó la atención de decenas de vecinos que se agolparon tras las cintas colocadas por los agentes para delimitar el lugar de los hechos y evitar así el paso de vehículos y viandantes.

El equipo fue el mismo que intervino en el atraco a un banco de Cangas de Onís

Se trata de un equipo formado por especialistas del cuerpo en intervenciones de esta naturaleza. El mismo que participó en el atraco ocurrido en octubre del año pasado en Cangas de Onís. Ni siquiera saltaron las alarmas de la joyería Canteli. Incluso en la pared donde realizaron el butrón hay colocados sensores. Pero la pericia de los atracadores les permitió desactivarlos sin problema. Un técnico de la empresa responsable de estos dispositivo de seguridad se desplazó ayer a la joyería para revisar la instalación.

En mitad de la faena de recogida de piezas y el papeleo que deben aportar a la compañía aseguradora para que se haga cargo de los gastos, el matrimonio recibió una buena noticia: la Guardia Civil había conseguido recuperar el dinero que los ladrones se habían llevado de una caja de caudales.

Los seis implicados, de nacionalidad española, permanecen detenidos -repartidos entre los cuarteles de Gijón y Avilés- a la espera de pasar a disposición judicial.

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