«Los robos en casas son lo que más sensación de inseguridad produce»

Francisco Javier López Alegre, en la Comandancia. / JORGE PETEIRO

Francisco Javier López Alegre, Capitán jefe de la Primera Compañía de la Guardia Civil de Gijón: «Personal de nuestra Comandancia está en Cataluña para garantizar la seguridad ciudadana. La situación es muy complicada»

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

Francisco Javier López Alegre tomó en julio el cargo de capitán jefe de la Primera Compañía de la Guardia Civil de Gijón, una comandancia que conocía bien, pues durante casi diez años estuvo destinado en el subsector de Tráfico. Tras un paso de cuatro años por Mieres, este cántabro de nacimiento y gijonés de adopción, regresa a su casa. De él dependen unos 120 efectivos de los cuarteles de Gijón, Candás, Villaviciosa, Colunga y Caravia, además del Sección Fiscal de El Musel.

-¿Cómo ve la compañía de Gijón? ¿Hay cosas urgentes que mejorar?

-Es un lugar donde se trabaja muy bien porque hay grandes profesionales. Volver como capitán jefe es muy satisfactorio. Hay alguna pequeña cosa que ir cambiando en el día a día, pero la compañía funciona bien.

-¿Qué ambiente se respira en la Comandancia con lo que está ocurriendo con la Guardia Civil y la Policía Nacional en Cataluña?

-Son momentos muy complicados. Desde la Comandancia de Gijón se han desplazado en comisión de servicio numerosos efectivos de la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC) y personal de las unidades territoriales de los puestos. La situación es muy complicada, pero estamos allí para cumplir lo que han ordenado y para garantizar la convivencia ciudadana y los derechos fundamentales.

-¿En los dos años que estuvo destinado en Tarragona sintió algún rechazo de los ciudadanos?

-Estuve allí desde 1989 a 1991 y la sensación era de total integración con la gente, no había ningún problema. Había mucho respeto y mucha educación. Siempre hemos sido muy queridos en Cataluña, por eso esto que está ocurriendo ahora es difícil de comprender.

-¿Cuál es la mayor preocupación de los gijoneses en materia de seguridad?

-El terrorismo no es un problema ajeno, no cabe duda que estamos en un nivel 4 de alerta, pero lo que percibimos es que lo que más preocupa son los robos en viviendas, las sustracciones de herramientas y las estafas a la gente mayor. Eso es lo que provoca más inseguridad a la ciudadanía y es sobre lo que se tiene que trabajar para intentar atajarlo.

-¿Son obra de bandas criminales itinerantes o de ladrones autóctonos?

-La presencia de bandas itinerantes del Este se produce por épocas. Por ahora llevamos una racha buena y desde hace tiempo no se ha registrado ningún robo con ese modus operandi, aunque eso no quita para que de un día a otro se asiente un grupo itinerante. Trabajamos mucho en la prevención, con controles continuos. Aquí la mayor problemática se da con delincuentes asentados en la región.

-¿Se toman las medidas de autoprotección suficientes para evitar los robos en domicilios?

-La gente, sobre todo en los pueblos, suele ser muy confiada. Deja las puertas abiertas, no activa o no tiene alarmas... Siempre aconsejamos a cumplir una seria de medidas como cerrar puertas y ventanas aunque el tiempo de salida sea corto, activar la alarma y no dejar evidencias de estar de viaje si se van a ausentar varios días.

-Habla de estafas a personas mayores.

-Sí. Se detecta sobre todo con víctimas de edad avanzada, que actúan con toda la buena voluntad y acaban viéndose afectadas por hurtos o engaños de falsos revisores de agua o gas. En otras ocasiones los delincuentes dicen encontrarse mal o les piden un vaso de agua, las víctimas intentan ayudarlos y al final acaban robándoles joyas o dinero.

-¿Cómo repercute el nivel 4 antiterrorista en la organización de la comandancia y la compañía de Gijón?

-Desde su activación se han tomado una serie de medidas que vienen impuestas desde la dirección general. Con cada efectivo se utilizan medidas de autoprotección como chalecos antibalas y a nivel general se refuerzan aquellos lugares en los que haya aglomeraciones. Aquí en concreto se desplegaron dispositivos especiales en las fiestas de Castiello y las de La Camocha. También se refuerza la vigilancia en lo que se consideran infraestructuras principales, como puede ser el El Musel, y se hacen controles aleatorios en las entradas de las poblaciones, al tiempo que se intensifican los cauces de comunicación con otras fuerzas de seguridad.

-¿Cómo es esa coordinación?

-A nivel regional la coordinación es buena y en Gijón, excelente. No solo se realizan las juntas locales de seguridad, sino que también se celebra una reunión semanal en la que nos juntamos la Policía Nacional, la Policía Local y la Guardia Civil. Se analiza lo que ha pasado durante la semana, se comparten datos e informaciones y se ponen sobre la mesa las previsiones para la semana siguiente. Se viene haciendo desde hace varios años, funciona muy bien e incluso lo quieren exportar a otros sitios.

-¿Los accidentes de motoristas siguen siendo uno de los caballos de batalla?

-Se trabaja mucho en campañas de alcoholemia y drogas, controles de velocidad y documentación. También han tenido lugar encuentros con asociaciones de moteros para lograr una mayor concienciación. La mayoría de accidentes suelen ser en carreteras secundarias y en días de ocio, cuando las víctimas salen a disfrutar de las motocicletas como hobby. Asturias, por su orografía, invita a esos paseos en moto. Lo que hay que potenciar es la prudencia y la concienciación de los conductores.

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