Ropa y electrodomésticos lideran las compras con la tarjeta de la renta social

Ropa y electrodomésticos lideran las compras con la tarjeta de la renta social

Los primeros 238 beneficiarios ya han gastado 222.696 euros desde que recibieron su tarjeta a finales de agosto hasta el 29 de octubre

ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

Después de dar el visto bueno a la segunda convocatoria de la renta social, dotada en más de cuatro millones de euros, la Fundación Municipal de Servicios Sociales tiene por delante un reto complicado. A la inyección de fondos y la tramitación de nuevas altas -1.331 ya han sido resueltas por los técnicos de la fundación- se suma ahora el análisis de los datos que va dejando el uso de la tarjeta prepago facilitada a los primeros beneficiarios del programa de ayudas. Un estudio que, después de dos meses de funcionamiento real, ya arroja sus primeras conclusiones.

Desde que la renta social echase a andar en los últimos días del mes de agosto, las compras efectuadas con las tarjetas ascienden ya a 222.696 euros, según un informe que manejan varios grupos de la ciudad desde hace días. Mirándolo con lupa, el destino de estos fondos es variado, aunque ya se empiezan a encontrar tendencias. Los electrodomésticos básicos del hogar -con 74.711 euros- y la ropa y el calzado -con 51.177 y 26.357 euros, respectivamente- son las primeras opciones a la hora de gastar el dinero de la renta en los pequeños negocios adscritos al programa.

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Más allá de los gastos en textil, donde solo en ropa ya se han gastado más de 40.000 euros, varios ciudadanos han optado por invertir parte de la ayuda en productos relacionados con la salud. De esta forma, en gafas y en lentillas las compras superan ya los 6.500 euros, mientras las visitas al dentista y las ortodoncias ascienden a 7.164 euros. Más aisladas son las ventas de medicamentos y productos ortopédicos, con 830 y 522 euros gastados, respectivamente.

El equipamiento deportivo, por su parte, también figura entre lo más demandado por los beneficiarios de la tarjeta. Con datos a 29 de octubre, los 238 «clientes distintos» a los que alude el informe -la cifra aumentará sensiblemente durante las próximas semanas- gastaron 32.607 euros en ropa, calzado y mochilas.

Para el hogar, asimismo, los grandes electrodomésticos han sido los más demandados durante las primeras semanas de renta social. Dentro de este epígrafe, al que fueron destinados 31.849 euros, se encuentran frigoríficos, lavadoras o congeladores. El informe, asimismo, aclara que esta partida no admite imagen, sonido, telefonía, ordenadores, aire acondicionado, máquinas de afeitar o planchas para el pelo. Son, en definitiva, bienes de primera necesidad para el hogar. También se contemplan como electrodomésticos el mobiliario básico no decorativo -con 24.672 euros de gasto- y el pequeño electrodoméstico -18.190 euros-. Todos ellos, según se recoge, deben contar con clasificación energética A+ o superior.

Menaje y reparaciones

Precisamente, la puesta a punto del hogar es otro de los principales destinos de la ayuda municipal. Parte de los 238 compradores optaron por renovar el menaje y los textiles de sus casas. En total, en este tipo de bienes se gastaron 17.915 euros. A la hora de llamar al albañil, al cerrajerro o al carpintero, asimismo, también se ha tirado de tarjeta: 4.918 euros para cubrir costes de material, horas de trabajo e incluso desplazamientos.

Entre los negocios vetados para el uso de la tarjeta, según se recoge en los pliegos de la ayuda, están los restaurantes y cafeterías, discotecas, salas de juego, agencias de viaje, entradas para partidos de cualquier deporte o gimnasios. El fin último, como se dejó claro durante la tramitación del proyecto, es ofrecer una lista de productos básicos y necesarios para los núcleos familiares con menos recursos. A esta lista hay que añadir, a partir de la segunda convocatoria, los productos farmacéuticos relacionados con la incontinencia.

El desglose del gasto global de los dos primeros meses, sin embargo, muestra que todavía habrá que esperar hasta que las cantidades invertidas se estabilicen. Durante los últimos días de agosto, con las primeras tarjetas concedidas, tan solo se emitieron 13 facturas, una cifra que aumentó a 359 en septiembre y a 1.803 en octubre. Traducido en euros, el saldo es similar. Con apenas unos días de funcionamiento, los primeros ciudadanos que pudieron comprar con la tarjeta gastaron 1.137 euros en agosto, una cantidad que se multiplicó en septiembre con 41.409 euros y que siguió subiendo en octubre 180.069 euros.

Este goteo de dinero, que en última instancia revierte sobre los 246 negocios adscritos al plan a través de la Unión de Comerciantes, se acentuará a partir de la próxima semana, momento en el que empezarán a estar operativas 600 tarjetas adicionales. La ayuda media, según los datos de la Fundación Municipal de Servicios Sociales, asciende a los 2.118 euros. En caso de que superen los 2.500 euros, los beneficiarios de la línea 1 de ayudas -destinada a familias con ingresos, pero insuficientes para su día a día- el pago se ingresará en la tarjeta en dos pagos semestrales.

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