«Los rotarios cubrimos necesidades a las que no llega la Administración»

Rafael Martínez, presidente del Club Rotario de Gijón. /  JORGE PETEIRO
Rafael Martínez, presidente del Club Rotario de Gijón. / JORGE PETEIRO

«Lo que se recaude en la cena benéfica de mañana se destinará a la Fundación Siloé y su programa 'Chavales'»Rafael Martínez Merino Presidente del Club Rotario de Gijón

PALOMA LAMADRID GIJÓN.

Aunque es madrileño de nacimiento, Rafael Martínez Merino (Alcalá de Henares, 1966) se siente un gijonés más. Este profesional del sector turístico se mudó a la ciudad con su familia hace casi dos décadas y en 2011 entró en el Club Rotario de Gijón, que preside desde el pasado mes de julio.

-Se conocen las iniciativas solidarias de los rotarios, pero hay cierto halo de misterio en torno a su organización. ¿Cómo funciona?

-Es un club de amigos donde nos reunimos profesionales de distintos sectores y con afán de hacer cosas por el bien de Gijón y su entorno, sobre todo. Y luego también colaboramos en proyectos a nivel nacional e internacional. Pero estamos abiertos a cualquier profesional que quiera participar como socio o colaborador.

«Tenemos un proyecto para establecer centros de diagnóstico de rayos X en Guatemala»

-¿Cuántos socios tiene el Club Rotario de Gijón?

-Somos 26 socios. Este año han entrado tres y tenemos en proyecto que acceda una cuarta. Con ella, serán seis mujeres en el club, de las cuales Ana Puerto será la gobernadora del distrito en 2019 y 2020. A finales de abril se celebrará en Gijón la conferencia de distrito con el nuevo gobernador para 2018 y 2019 y vendrán rotarios de toda España, con lo que se favorecerá al sector turístico y, por tanto, se creará riqueza en la ciudad. El nuevo gobernador es del club de Majadahonda, pero sus orígenes son asturianos. Y además, como la futura gobernadora es de nuestro club, por eso la reunión se hace aquí.

-Otra acto importante este año, como los anteriores, es la tradicional cena benéfica de los rotarios. ¿A qué entidad irán a parar los fondos?

-La cena benéfica tendrá lugar mañana y la beneficiaria será la Fundación Siloé. Las donaciones se destinarán a su programa 'Chavales'. Y este año también tenemos el torneo de golf, cuya recaudación se dedicará a las becas de la Escuela Técnico Profesional Revillagigedo, que es una de las iniciativas más enriquecedoras porque ha habido dos promociones de treinta alumnos y 29 están trabajando. Hace poco se promocionaron las becas en colaboración con Caja Laboral y ya hay lista de espera.

-¿Cómo llegó a ser rotario?

-Al final es por el boca a boca. Amigos que son rotarios te comentan lo que hacen, acudes a cenas benéficas para aportar tu granito de arena y, al final, si puedes ayudar, te metes. El símbolo de los rotarios es una rueda, en la que todos vamos hacia adelante.

-¿Qué requisitos piden para convertirse en socio?

-Inicialmente puede contactar cualquiera por teléfono o a través de amigos. Asiste a las reuniones y ve si le interesa lo que se habla y se propone allí y los fines que se buscan, que es ayudar a los que tienen menos o los que no pueden acceder a otro tipo de ayudas. No somos una ONG, somos algo complementario. Tampoco somos sustitutos de la Administración, sino que cubrimos ciertas necesidades a las que no se llega. No existen requisitos, simplemente hay unas calificaciones desde el punto de vista de la actividad profesional de cada uno. Hay unas cuotas con las que se financia el club, pero todo lo que se recauda por actos benéficos se dedica a acciones para beneficiar a personas desfavorecidas o situaciones donde no hay una cobertura.

-¿La existencia de entidades como los rotarios es imprescindible por las carencias de las instituciones públicas?

-Que haya asociaciones como la nuestra, de vecinos o amigos que se preocupen por su entorno es lo fundamental. Somos una parte más, una pieza más de la cadena. Si se ayuda a los demás a través de los rotarios, perfecto. Si es mediante otras colectivos o particulares, perfecto también. Buscamos que quien quiera contactar y exponer su situación, si se le puede ayudar, genial. Si le podemos ayudar, bien; si no, intentamos buscar quien puede hacerlo.

-Los rotarios en la ciudad forman una comunidad reducida. ¿Les gustaría aumentarla o prefieren mantener esas dimensiones?

-Lo ideal es ser cuantos más mejor. Porque cuantos más personas seamos, se llega a más sitios. Es como una red: si es muy amplia, tiene más capacidad. Así puedes ayudar en más sitios y hablar con más gente que puede aportar.

-¿Qué proyectos internacionales tienen ahora entre manos?

-Tenemos un proyecto para establecer en Guatemala unos centros de diagnóstico de rayos X. Y otro en Guayaquil (Ecuador) en colaboración con el Gijón Industrial, que cedió desinteresadamente un lote de ropa deportiva procedente de las categorías inferiores para los niños acogidos en el Hogar Inés Chambers.

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