El sector turístico cierra con lleno una quincena festiva «que no salva todo el mes de agosto»

Una camarera toma nota de las consumiciones de un amplio grupo de clientes en una de las terrazas de la plaza del Marqués. / JOAQUÍN PAÑEDA
Una camarera toma nota de las consumiciones de un amplio grupo de clientes en una de las terrazas de la plaza del Marqués. / JOAQUÍN PAÑEDA

Hoteleros y hosteleros alertan de una severa caída del gasto con cancelaciones por la lluvia, mientras el comercio se recupera

CHELO TUYA GIJÓN.

Casi 43.000 personas se alojaron en agosto pasado en los hoteles gijoneses. Unos clientes que realizaron más de 121.000 reservas. La mayoría, en los días punta del verano gijonés, los que aglutina la Semana Grande. Esas son las cifras a batir por el sector turístico gijonés este año y, con los ecos del Restallón en los oídos, los empresarios ven difícil lograrlo.

Hoteleros, hosteleros, campings y comerciantes confirman la llegada de turistas, pero apuntan menos llenos que en la cita de hace doce meses. Una que fue histórica, ya que nunca había registrado la hotelería esos niveles. Además de restar clientes, los empresarios detectan un menor gasto turístico. «Tenemos un termómetro claro: las ventas de las principales distribuidoras de refresco de cola y cerveza. Ambas dicen que en Gijón ha tenido menos venta en esta primera quincena».

Así lo asegura Javier Martínez. El vicepresidente de Otea, la patronal que aglutina a hostelería y alojamiento de toda la región, tiene claro que «para la restauración y el ocio nocturno, el verano está siendo peor. Solo ha habido lleno en días concretos». En su opinión, si en Semana Grande no hay lleno «apaga y vámonos», por lo que insiste en poner el foco en el resto del mes, incluso del año, para valorar el resultado del sector turístico gijonés.

«La hostelería, que sigue conteniendo los precios, solo tiene llenos en días muy puntuales», insistió Javier Martínez, con el respaldo del presidente de la Unión de Hosteleros de Asturias. «Hay mucho paseo, pero poco consumo. Los hosteleros gijoneses tenemos los precios congelados, pero el gasto no sube», apuntó Óscar Gavino.

20% libre en los Fuegos

Una situación, la de la hostelería, que conforma la cruz de la moneda turística gijonesa. En la cara, el vicepresidente de Otea sitúa a la oferta hotelera. «La hotelería tiene mejores cifras, tanto de ocupación, como de ratio medio. Ellos tienen mejores resultados en sus balances», explicó, aunque también señaló a la lluvia «como problema».

Y así fue. Sin llegar a cancelaciones, el mal tiempo provocó marchas anticipadas. «Hemos cumplido objetivos, sí, pero lo cierto es que ha habido hoteles con plazas libres. Incluso el día 14 había un 20% de disponibilidad», constató la propietaria del Hotel San Miguel en referencia a la noche de los Fuegos. Beatriz Cimadevilla, vocal de Otea especializada en hotelería, hace acopio de su experiencia para argumentar que «si nos basamos solo en eventos, como los de la Semana Grande, y seguimos sin un buen producto turístico en Gijón, si el tiempo no acompaña, y este verano no ha acompañado, tendremos que dar el verano por terminado antes de lo deseado».

Como ella opina Inés Lázaro, directora del emblemático Hotel Asturias, el único con Oscar, ya que en él se rodó 'Volver a empezar', de Garci. «En estas fechas la ocupación está asegurada, esta vez no ha sido diferente. Pero en Semana Grande es lo habitual». Una tradición que también se cumplió en el Camping Municipal de Deva. El mayor campamento turístico de la región registró «una muy buena ocupación desde el viernes», aunque, precisó su gerente, Tony Amieva, «sin llegar al cien por cien».

Una situación anómala, ya que la oferta de bungalós y cabañas del camping gijonés tiene una gran demanda. En determinados fines de semana del año es difícil encontrar plaza, con reservas realizadas con muchos meses de antelación. Amieva tiene claro que «pese a que son los días principales de las fiestas de Gijón, no se ve la alegría del año pasado. El tiempo nos afecta mucho». Tanto que la pasada semana «fue muy mala. Muchos turistas se fueron asustados por la lluvia y, sobre todo, por el frío. El cliente de caravana o autocaravana tiene una gran movilidad y si ve dos días seguidos de lluvia, se va».

Unos viajeros a la carrera que llevan a hacer un balance «regular» para el verano gijonés. «No está siendo como el del año pasado, en eso estamos todos de acuerdo: el cliente huye de la lluvia y el frío», precisó Amieva.

Las rebajas triunfan

La percepción de los propietarios de alojamientos choca con la sensación de que «hay mucha gente por la calle» que tienen muchos empresarios. Incluso de mejoras de las ventas, como le ocurre a David Argüelles. El presidente de la Unión de Comerciantes del Principado sí considera que «el incremento de turistas se va notando». Lo dice porque, a la espera de un sondeo entre los comerciantes de la ciudad, «podemos decir que las ventas están ligeramente por encima de las de 2016».

La diferencia entre su percepción y la de los propietarios de alojamientos puede estar en la multiplicación de viviendas turísticas. En tres meses, se dieron de alta tantas plazas en pisos de alquiler como las que ya tienen pensiones y hostales.

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