La Serena, un año en el quirófano

Un ciudadano pasa junto al perímetro exterior del parque de La Serena, aún vallado. / FOTOS: JOAQUÍN PAÑEDA
Un ciudadano pasa junto al perímetro exterior del parque de La Serena, aún vallado. / FOTOS: JOAQUÍN PAÑEDA

Ángel Díaz, de Fumeru Vecinos de El Llano se muestran «hartos» por los retrasos en las obras del parque | «No hemos tenido ni una notificación estas últimas semanas. Siempre que bajamos a la zona la cosa sigue parada», critica

ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

Ya han pasado doce meses desde que el parque de La Serena, en El Llano, comenzase sus obras de remodelación. Unas obras muy esperadas por los vecinos que, en los últimos años, habían denunciado continuos problemas de convivencia en la zona. Con este lavado de cara integral, por tanto, se pretende que las instalaciones no solo luzcan nuevas para el disfrute de los más pequeños, sino que el propio espacio gane en tranquilidad y buen ambiente.

Después de un año, sin embargo, las obras parecen no tener fin. Retrasadas ya en su comienzo al intentar incluir en el plan un aparcamiento subterráneo, en agosto se aplazó el final de las obras «al tener que retirar más árboles de los previstos y en noviembre se insistió en retrasar la apertura hasta enero al no contar todavía con los juegos infantiles y el mobiliario».

«No hemos tenido ni una notificación estas últimas semanas. Siempre que bajamos a la zona la cosa sigue igual, parada, y los vecinos ya están hartos de todo esto. La Serena necesita una solución ya», reclama Ángel Díaz, recientemente nombrado presidente de la Asociación de Vecinos Fumeru, de El Llano. Precisamente, los vecinos y pequeños negocios de la zona, explica, son los primeros afectados por esta acumulación de retrasos. «Cabrea un poco que te den un plazo tras otro. Ya no sabes qué creer», lamenta.

Con la intención de recuperar para el barrio esta zona verde y dinamizarla con actividades de interés para todos los públicos, un grupo de vecinos fundó la Asociación Sociocultural La Serena, que también asiste pesimista al retraso en las obras. «Desde que nos dijeron en noviembre que la cosa se retrasaría hasta enero no hemos visto movimientos», sostiene Arancha Sánchez Villa, presidenta de la entidad.

Tres colegios sin parque

Después de un año plagado de concursos, yincanas, carreras y talleres, para Sánchez resulta «decepcionante» tener que seguir esperando para ocupar llevar al parque estas actividades, uno de los objetivos con el que nació la asociación. «Los niños que acuden a los tres colegios cercanos no tienen a dónde ir a jugar. Los hosteleros de la zona, además, ya acumulan doce meses perdidos y no quieren que les fastidien más», subraya.

A la espera de nuevos informes sobre el avance de las obras, todavía quedan por instalar los juegos infantiles y parte del mobiliario. Los únicos elementos colocados, según explica la asociación de vecinos, son las farolas. «Si se ponen en serio durante una semana ya no habría quejas. Todos estamos deseosos de poder disfrutar de la zona y generar comunidad», concluye.

El proyecto en ejecución plantea un espacio diáfano con 2.007 metros cuadrados de zonas verdes y 4.136 de zonas peatonales. La ampliación de la zona de juegos infantiles -que contará con una minipista deportiva como la de Begoña- alcanzará unas dimensiones similares a la del parque de Isabel la Católica, con 341 metros cuadrados.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos