Sin sillas para las charlas ni paredes para colgar cuadros

Herminia Bermúdez se dirige a los representantes de las cuatro entidades sociales. /  JOAQUÍN PAÑEDA
Herminia Bermúdez se dirige a los representantes de las cuatro entidades sociales. / JOAQUÍN PAÑEDA

Los ateneos Obrero y Jovellanos, la Sociedad Cultural y Gesto expresan las dudas sobre su sede en la antigua Empresariales

CHELO TUYA GIJÓN.

«Más que mesas, queremos sillas. ¿Tendremos espacio para pequeños actos?». «No tenemos dónde colgar los cuadros. ¿Habrá opciones?». «¿Qué capital se pide para la póliza de riesgo?». «¿Se sabe algo de la fecha del traslado?». Cuatro preguntas de otras tantas entidades. Las que ocuparán la segunda planta de la antigua Escuela de Comercio y que, en teoría, ayer tenían la visita clave para cerrar el proceso.

Una mudanza anunciada para antes de Semana Santa, pero que no será posible hasta el verano. Será en junio cuando, si el calendario no cambia de nuevo, la Escuela de Comercio reabra sus puertas como punto de encuentro de la actividad social de la ciudad. Allí trasladarán sus sedes los ateneos Jovellanos y Obrero, así como la Sociedad Cultural Gijonesa y Gesto pilotando los encuentros desde los espacios que les cede el Ayuntamiento, por una cuota mensual de 186 euros al mes, en la planta alta del edificio.

Sin embargo, los representantes de las cuatro entidades, que tendrán despachos simétricos a su disposición, se encontraron con que los anfitriones no tenían respuesta a sus dudas. «Este fin de semana falleció el padre de la directora de la Fundación Municipal de Cultura, Raquel Huergo, que era la encargada de la visita. En su ausencia, nosotros tomaremos notas de toda la dudas, para trasladárselas a ella en cuanto se recupere», explicaron los encargados de recibir a los portavoces de las entidades.

Herminia Bermúdez y Rubén Arquero, jefa de división y técnico, respectivamente, de la Fundación Municipal de Cultura, mostraron las instalaciones a las comitivas encabezadas por los presidentes de las entidades: Isabel Moro (Ateneo Jovellanos), Luis Pascual (Ateneo Obrero), Pedro Roldán (Sociedad Cultural Gijonesa) y Arlé Corte (Gesto). La pregunta más escuchada fue «¿dónde están las sillas?». Como aclaró Isabel Moro, «cuando nos reunimos para decidir los espacios y las necesidades, todos planteamos que hacía falta una zona diáfana, con sillas, para los actos que organizamos. Nos encontramos con que no hay nada parecido, sino que en todos los huecos hay mesas y sillas».

Responsabilidad civil

Elmismo planteamiento realizaron desde el Ateneo Jovellanos y la Sociedad Cultural Gijonesa. «Somos unas entidades con mucha actividad, que podemos dinamizar el edificio, pero necesitamos huecos para presentaciones de libros y actos similares», insistió Pedro Roldán.

Sillas para actos y paredes «para exposiciones. Somos conscientes de que no podemos colgar nada de estas paredes, pero pensamos que se habría habilitado alguna fórmula para nuestras exposiciones», lamentó Arlé Corte. No obstante, ella fue la más emocionada al recordar que contar con un local similar «ha sido siempre la gran demanda de Gesto. Juan Garay peleó mucho por él».

Desde Gesto también se expresó el temor «ante el seguro de responsabilidad civil. Exigir un capital de 600.000 euros es una locura».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos