Somió canta misa por San Julián y da los premios de su primer concurso de belenes

Asistentes a la celebración religiosa. / A. GARCÍA
Asistentes a la celebración religiosa. / A. GARCÍA

El párroco Luis Muiña fue el encargado de presidir el oficio religioso en un día «litúrgicamente complicado», según sus palabras, al coincidir la celebración del patrón con la del bautismo del Señor

EUGENIA GARCÍA GIJÓN.

En la parroquia de Somió las celebraciones típicas de estas fechas no terminan el día de Reyes, sino que siempre se alargan un poco más. El primer domingo después de la Epifanía suenan voladores para llamar a los feligreses a misa de una, el servicio religioso dedicado a su patrón, San Julián. La festividad llegó este año entre lluvias que impidieron la habitual procesión, pero a cambio se inauguró una nueva tradición que promete continuidad: el concurso de belenes.

El párroco de San Julián, Luis Muiña, fue el encargado de presidir el oficio religioso en un día «litúrgicamente complicado», según sus palabras, al coincidir la celebración del patrón con la del bautismo del Señor. Además, como es habitual, la misa contó con el acompañamiento las voces de la Coral San Julián, que fueron las encargadas, una vez más, de poner música a un día tan destacado para los fieles de la parroquia, quienes normalmente sacan a su patrón en procesión pero este año tuvieron que conformarse con homenajearle dentro del templo.

A continuación, asumido el desencanto de la lluvia, tuvo lugar la entrega de premios del primer concurso vecinal de belenes. Una propuesta que surgió a raíz de lo mucho que gusta el belén que hay instalado en la nave lateral de la iglesia y que la presidenta de la asociación vecinal, Soledad Lafuente, calificó ya de «éxito». En la categoría 'maestría' destacó el belén asturiano de Ángel Ruiz Gómez, mientras que el nacimiento mecánico que el abuelo de José María Landa Riera construyó el día de su nacimiento hace 45 años se llevó el diploma al ingenio artístico. Familiar y artesanal es también el portal de Isabel Manso, premiado por su valor histórico y atípico.

Pero el ganador absoluto de esta primera edición del concurso de belenes fue el nacimiento «moderno, pero que comienza siempre con la tradición de recoger el musgo en el puente de la Inmaculada» de Ana Manso, que opina que «el belén es algo muy nuestro que hay que recuperar ya que recuerda el sentido real de la Navidad».

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