Sufre quemaduras de segundo grado al intentar apagar las llamas de la cocina con la mano

A la derecha, el número 9 de la calle La Muralla. / E. C.
A la derecha, el número 9 de la calle La Muralla. / E. C.

J. T. A., de 32 años, resultó herido en un incendio originado en su piso de la calle La Muralla. Los vecinos abandonaron el edificio por precaución

P. LAMADRID / C. TUERO GIJÓN.

Una intensa humareda alertó ayer a los vecinos del número nueve de la calle La Muralla, próxima a la Plazuela. Poco antes de las cuatro de la tarde, un incendio originado en el primer piso del edificio obligó a movilizar un dispositivo de emergencia que interrumpió el tráfico durante casi media hora. Las llamas se localizaban en la cocina de la vivienda, ocupada por una pareja joven. Estaban cocinado cuando, por un descuido, se desató el suceso. Al parecer, habían dejado una cazo en el fuego durante un tiempo excesivo. Como consecuencia del incendio, J. T. A., de 32 años, sufrió quemaduras de primer y segundo grado en un mano.

Según explicaron fuentes del área de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento, se quemó cuando intentaba sofocar las llamas. Tuvo que ser trasladado a un centro sanitario para ser atendido de estas heridas. Por fortuna, la otra inquilina no sufrió daños. Como consecuencia del incendio, se generó una intensa humareda que se extendió por la vivienda y otras plantas del edificio. Ante esta situación, los vecinos bajaron a la calle para evitar intoxicarse hasta que las viviendas estuvieran bien ventiladas.

Hasta el lugar de los hechos se desplazaron dos camiones del Servicio de Prevención y Extinción de Incendios y agentes de la Policía Local, que cortaron la circulación de vehículos para facilitar las labores de los bomberos. También salieron ilesos los dos gatos de los inquilinos, que los sacaron en transportines.

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