Sumergidos en un mar de Llingua

Dos niñas bailan con una monitora en el salón de la infancia. / ARNALDO GARCÍA
Dos niñas bailan con una monitora en el salón de la infancia. / ARNALDO GARCÍA

«Es importante que los pequeños conozcan la riqueza cultural de este país para que peleen por conservarla», asegura la monitora de la actividad Mercaplana alberga su primer estand enfocado al fomento del asturiano

LAURA CASTRO GIJÓN.

Acercar la cultura asturiana a los más pequeños a través de los juegos. Este es el objetivo que se marcan desde la Oficina de Normalización Lingüística en esta 48 edición de Mercaplana a través del estand 'Mar de Llinguas', el primero que instalan en el salón de la infancia. «Es importante que los niños conozcan la riqueza cultural de este país para que peleen por conservarla», señaló María Xosé Martínez, monitora sociocultural.

Con la mar como temática principal y con los juegos como metodología, enseñan a los niños palabras en bretón, euskera, mirandés y asturiano. «Muchos ya hablan en parte bable, incluso algunos que son muy pequeños. Cada vez más niños lo estudian en el colegio y otros aprenden escuchándolo en su entorno», explicó María Xosé Martínez.

Igualdad con disfraces

Educar a través de la diversión es una herramienta tan efectiva como antigua. En la Oficina de Igualdad también estrenan espacio y por eso aprovechan el aluvión de niños de estos días en Mercaplana para enseñarles valores a través del estand 'Jugando en Igualdad'. «Queremos que tengan claro que los colores, los juguetes y las capacidades no se asignan en función del género», apuntó Carlos Álvarez, coordinador del puesto.

Los disfraces son uno de los recursos que más utilizan para enseñarles que «cualquiera, niño o niña, puede ser bombero, policía o médico». Una herramienta que también emplean en el estand 'Iguales pero diferentes' para transmitirles la misma idea, pero enfocada a la diversidad cultural.

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