El Supremo obliga a repetir el juicio a la supuesta heredera de Celuisma

Mercedes R. C, durante el juicio celebrado en octubre en la Audiencia Provincial. / PALOMA UCHA
Mercedes R. C, durante el juicio celebrado en octubre en la Audiencia Provincial. / PALOMA UCHA

Considera que Mercedes R. C., condenada a cuatro meses de cárcel por falsificar la firma de su pareja, no contó con una «imparcialidad judicial»

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

Mercedes R. C. deberá volver a ser juzgada por la presentación del supuesto documento falso con el que pretendía heredar parte del emporio del empresario Manuel Celestino Fernández Espina, copropietario del holding Celuisma, fallecido en el año 2010. El Tribunal Supremo considera que se ha vulnerado el derecho a contar con un juez imparcial y anula los cuatro meses y medio de prisión que le fueron impuestos por la Sección Octava de la Audiencia Provincial por el delito de falsedad documental.

El máximo órgano judicial ha estimado de esta forma el recurso de casación interpuesto por la representación legal de la mujer, quien aseguró que el difunto, con el que supuestamente mantuvo una duradera relación sentimental, le había dejado firmado un documento por el cual le legaba una ganadería y una casa en Quintueles. El Supremo devuelve la causa a la Audiencia Provincial de Asturias y basa su decisión en que «la ausencia de apariencia de imparcialidad se basa en el caso, no en el hecho de que los magistrados afectados hayan sido instructores de la causa, sino en haber intervenido en esa fase resolviendo un recurso contra una resolución del juez instructor».

Dos de los magistrados que formaron parte del órgano del enjuiciamiento expresaron su convicción favorable anteriormente en un auto de septiembre de 2013, tras atender a la prueba pericial caligráfica, apuntando que la persona denunciada había aportado dicho documento en un juicio ordinario civil, «lo que les condujo a estimar el recurso de la acusación particular ordenando proseguir el trámite y practicar las diligencias propuestas por la luego acusada». De esta forma, prosigue el Tribunal Supremo, «adelantaron a ese momento procesal unas consideraciones que podían condicionar de forma negativa para la acusada la valoración de las pruebas que deberían practicarse en el plenario y que, en principio, podrían afectar a esos aspectos fácticos».

La fiscalía solicitaba para Mercedes R. C. una condena de un año y medio de cárcel al considerar que había falsificado la firma de la que presuntamente fue su pareja para hacerse con parte de la milmillonaria herencia, que fue otorgada íntegramente a su hermano, socio en el holding empresarial. Solo en impuestos de sucesiones, el heredero debió pagar al Principado 16 millones de euros. Con esta decisión judicial que obliga a repetir el juicio, la herencia de uno de los asturianos más ricos sigue en el aire siete años después de su fallecimiento.

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