La lluvia y el viento también obligan a suspender la procesión del Santo Entierro en Gijón

La lluvia y el viento también obligan a suspender la procesión del Santo Entierro en Gijón
DAMIÁN ARIENZA

Es la cuarta marcha anulada en lo que va de Semana Santa. Fue sustituida por el rezo de un rosario dentro de San Pedro

Iván Villar
IVÁN VILLARGijón

Por cuarta vez en lo que va de Semana Santa, el mal tiempo obligó este viernes a las cofradías de Gijón a suspender otra procesión, en esta ocasión la del Santo Entierro de Cristo. Aunque la jornada había comenzado con sol, en torno a las siete de la tarde el viento y el orbayu ya hacían presagiar la peor noticia para los cofrades, que se confirmó finalmente cuando se empezaron a dar instrucciones a los participantes para que tomaran asiento en el interior de la iglesia de San Pedro. La marcha por el centro de Gijón se sustituyó por un pequeño acto que se limitó a la interpretación de dos piezas por parte de la Banda de Música de Gijón, el rezo de un rosario “abreviado” -dado que la multitud congregada dentro de la iglesia impedía a muchos fieles sentarse-, y una pieza final interpretada por la Banda de Cornetas y Tambores de la Hermandad de Jesús Cautivo de Oviedo.

Pese a la suspensión, frente a la puerta de San Pedro, pero siempre a resguardo del agua, una docena de cofrades levantaron el paso del Santo Sepulcro, una urna translúcida con un Cristo yacente en su interior, con el que 'marcharon' durante cinco minutos, aunque sin moverse del sitio. Esta era la primera ocasión que esta imagen iba a salir a hombros, ya que en años anteriores la falta de portadores suficientes obligaba a trasladarlo sobre un carro con ruedas. También se iba a estrenar la nueva iluminación de la Piedad al pie de la Cruz. En la procesión, además, estaba prevista la participación, entre otros, de una veintena de alumnos de la Escuela Nacional de Policía, que ya vieron como el miércoles se suspendía también otra de las marchas que iban a acompañar, y un grupo de veteranos paracaidistas de Asvepa Asturias.

El hermano mayor de la Cofradía del Santo Sepulcro, Iván González, señalaba que «estar todo el año trabajando para esto y luego no poder salir a la calle a mostrarlo a los feligreses es una desilusión enorme, sobre todo para los cofrades». Remarcaba cómo cuando a las diez de la mañana empezaron a preparar todos los detalles para la procesión de la tarde «hacía un día espléndido» y bromeó con que «igual vamos a tener que cambiar el horario y empezar a ponerlas más pronto». Pese a este nuevo varapalo, se mostró animado y confiado en que «la Semana Santa de Gijón siga yendo hacia arriba. Estamos viendo que acude mucha gente a verla y eso es lo que nos da más ilusión». Confía además en que el tiempo respete las dos citas que aún quedan este año, la procesión de la Soledad de María, en la mañana del sábado, y el Encuentro del Domingo de Resurrección.

José Luis Llorens, de la hermandad de la Santa Vera Cruz, también aseguraba sentir «una tristeza muy grande» por esta cuarta suspensión, «porque hacemos las cosas con una ilusión enorme, armando, desarmando, armando para el día siguiente y dejándolo todo preparado para salir en condiciones, y al final nos encontramos con esto. A ver si mañana tenemos más suerte».

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