El termómetro no enfrió la fiesta

Centenares de personas celebraron la llegada del nuevo año en la plaza Mayor. / J. PAÑEDA
Centenares de personas celebraron la llegada del nuevo año en la plaza Mayor. / J. PAÑEDA

Las celebraciones dejaron 94,5 toneladas de basura en las principales calles de la zona centro, treinta más que en 2017 | Centenares de personas dieron la bienvenida al nuevo año en la plaza Mayor

P. LAMADRID GIJÓN.

Pese a las bajas temperaturas, la plaza Mayor volvió a convertirse en el epicentro de las celebraciones para dar la bienvenida al nuevo año. Centenares de personas se tomaron las uvas delante del Ayuntamiento y luego disfrutaron de la ambientación musical ofrecida por el dj Dani Vieites. Una fiesta que volvió a ser un éxito de público aunque estuvo a punto de no celebrarse porque los hosteleros encargados de su organización -La Botica Indiana, La Galana y el Hotel Asturias- aseguraron que no les compensaba económicamente. Finalmente, Divertia aceptó colaborar cediendo el espacio y haciéndose cargo después de su limpieza a través del personal de la Empresa Municipal de Servicios de Medio Ambiente Urbano (Emulsa). Y gijoneses y visitantes pudieron despedir el año y celebrar la llegada del siguiente en el corazón de la ciudad. Eso sí, hasta las cuatro de la madrugada, una hora y media antes que en la anterior ocasión. «Estamos muy contentos por el volumen de trabajo que tuvimos y, además, sin incidentes», apuntó uno de los encargados de las barras. Pero las celebraciones se repartieron por distintos puntos de Gijón. A esa hora cesó la música se dejaron de servir bebidas.

Así, la plaza de toros acogió una fiesta en la que predominó el público juvenil y que se prolongó hasta primera hora de la mañana. Lo que provocó las protestas de algunos vecinos de El Bibio, que llegaron a avisar a la Policía Local por el exceso de decibelios. También hubo residentes que se quejaron de las actitudes incívicas de parte de los asistentes a la celebración. «Llegué a contar a once chavales orinando a la vez en el parque de la plaza de toros», relató una vecina. Tras los festejos, los operarios de Emulsa se pusieron manos a la obra para dejar la ciudad en perfecto estado higiénico. Un dispositivo especial de limpieza formado por 92 personas se encargó de retirar los residuos generados durante las celebraciones, que sumaron 94,5 toneladas recogidas entre la Nochevieja y la San Silvestre en la plaza Mayor y las principales calles de la zona centro. De ellas, se aprovecharon para el reciclaje tres toneladas de envases y una y media de vidrio, según explicaron fuentes de Emulsa. Una cantidad mucho más elevada que la registrada el año pasado, cuando los operarios retiraron 64, 5 toneladas. 45 operarios se ocuparon del barrido manual, diez del baldeo manual, otros tantos de la recogida selectiva y nueve más efectuaron el barrido mecánico con barredoras/aspiradoras. Además, cuatro trabajadores de la empresa atendieron puntos específicos con los vehículos eléctricos y dos realizaron el baldeo mecánico de calles peatonales.

Los operarios de Emulsa no fueron los únicos empleados municipales que trabajaron en la noche festiva. Los bomberos del turno número cinco velaron por la seguridad de los gijoneses en el cambio de año. La alcaldesa, Carmen Moriyón, se desplazó a las instalaciones de Roces para brindar con ellos y tomar las uvas en la noche del 31.

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