'Tisa' ladra a veinte tipos de explosivos

Un agente le coloca a un escolar el chaleco de protección ante artefactos explosivos. /  AURELIO FLÓREZ
Un agente le coloca a un escolar el chaleco de protección ante artefactos explosivos. / AURELIO FLÓREZ

Los perros y el robot que ayuda a desactivar los artefactos fueron las estrellas de la exhibición en la que participaron una veintena de agentes La Guardia Civil visita el colegio Santa Olaya y efectúa un simulacro de bomba

LAURA CASTRO GIJÓN.

Era la primera exhibición de 'Tisa', una labradora marrón de año y medio que lleva tres meses aprendiendo a detectar explosivos junto a su guía, el guardia civil Rodrigo Baeza. Ambos se estrenaron ayer en el colegio Santa Olaya efectuando un simulacro de bomba. «Tisa ya detecta hasta veinte tipos diferentes de sustancias explosivas. Hay que practicar a diario con ella, pues a diferencia de los perros que detectan droga nosotros no tenemos casos reales con asiduidad. La llevamos a las minas, pues es de donde salieron los artefactos para el atentado de Atocha, para que haga inspecciones en los cambios de turno y en los coches», explicó Baeza.

En la exhibición participó también el robot del Grupo Especial de Desactivación de Explosivos (GEDEX) y varios técnicos de la unidad equipados con trajes protectores.

«Todo muy espectacular». Justo como esperaba la directora del centro, Rocío Paz, quien se mostró convencida de que estas actividades son más didácticas que cualquier clase sobre la Edad Media. «En el aula les puedo explicar lo que quiera, pero si no lo ven y lo viven en directo recuerdan la mitad», ilustró. En términos similares se expresó el concejal de Seguridad, Esteban Aparicio, quien acudió a la exhibición junto a la alcaldesa, Carmen Moriyón, y la concejala de Educación, Montserrat López. «Son campañas que tienen un indudable interés formativo», comentó Aparicio.

Polvo para revelar huellas

Lo cierto es que el despliegue de la Guardia Civil encandiló a los pequeños, pues a parte del simulacro, una veintena de agentes montaron siete puestos diferentes para enseñarles cómo trabajan en las distintas unidades del cuerpo. Alcoholímetros, coches equipados, polvo para revelar huellas, esposas... El patio del Santa Olaya se convirtió en una atracción para los escolares, quienes se mostraron participativos desde el primer momento probando todas las herramientas a su alcance.

Mujeres, «en minoría»

«Les encanta, lo pasan fenomenal», resaltó la portavoz de la guardia civil Celia Doval. Ayer era la única mujer en la exhibición y aprovechó para lanzar un mensaje reinvindicativo. «No podemos negar que somos una minoría y es una pena. Nos encantaría ser la mitad y por eso es bueno acercar nuestro trabajo a los jóvenes para que vean que no hay profesiones acotadas para mujeres y para hombres. Son estereotipos, no realidades», incidió.

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