Tonelada y media de comida para el Hogar de San José

Un grupo de niños disfrazados durante la fiesta solidaria celebrada en el colegio de la Inmaculada. /  UCHA
Un grupo de niños disfrazados durante la fiesta solidaria celebrada en el colegio de la Inmaculada. / UCHA

LAURA CASTRO GIJÓN.

Una iniciativa «que va a más». Así definió ayer el coordinador de actividades para escolares del colegio de la Inmaculada de Gijón, Eduardo Jiménez Gafo, la Fiesta Solidaria de Carnaval. Está dirigida a niños con una edad comprendida entre los 3 y los 14 años y para poder acudir había que donar dos kilos de comida no perecedera, que se destinará al Hogar de San José y a Cáritas Parroquial.

La fiesta, que este año cumplió su cuarta edición, contó con la participación de más de quinientos escolares venidos de una veintena de colegios de la región. Participan centros como Los Pericones y el Begoña de Gijón y el Santo Ángel de Avilés. Les agrupan en función de la edad y recorren todas las estancias del colegio con juegos tan tradicionales como el pañuelo y la gallinita ciega -que «muchos ni siquiera los conocían ya»- hasta otros más modernos como los juegos de escape en las aulas por medio de enigmas y rompecabezas. «Es posible gracias a los cincuenta monitores voluntarios del campamento de Saldaña», indicó Jiménez.

El objetivo es divertirse ayudando y lo consiguen todos los años. «Estamos muy contentos sabiendo que cada vez se anima más gente. Este año sobrepasamos la tonelada y media de comida», indicó Jiménez.

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