Los trabajadores sociales «hacen más falta que nunca»

Sara Gutiérrez y Sara Odriosolo, en el paraninfo de la Laboral, durante la celebración del Día Mundial del Trabajo Social. /  A. FLÓREZ
Sara Gutiérrez y Sara Odriosolo, en el paraninfo de la Laboral, durante la celebración del Día Mundial del Trabajo Social. / A. FLÓREZ

«Vivimos unos años en que había muchos recursos y ahora gozamos de mucho menos apoyo administrativo», critican en la Laboral

LAURA CASTRO GIJÓN.

El trabajo social lo abarca todo. Este es el mensaje que transmitió ayer Belén Murillo, presidenta del Colegio Oficial de Trabajo Social, a los asistentes a la celebración de su día mundial. «Estamos aquí para dejar claro nuestro compromiso con los objetivos de desarrollo sostenible para el 2030. Nuestra disciplina encaja de manera transversal en todos los ámbitos de cualquier sociedad inclusiva: educación, paz, justicia, empleo, sanidad...», señaló Murillo.

La celebración de ayer en la Laboral permitió reunir a futuras trabajadoras sociales con otras que recientemente se han jubilado con el convencimiento de que aun queda mucho camino por recorrer. Fue el caso de la joven Sara Gutiérrez, de 22 años, premiada por su trabajo fin de grado, y de su tocaya Sara Odriosolo, quien se jubiló hace un mes tras toda una vida dedicada a la rama sanitaria. «Ahora hacemos más falta que nunca», aseguró la veterana aludiendo a las secuelas de la crisis que ha afectado también a su profesión. «Vivimos unos años en los que había muchos recursos y personal disponibles y ahora ha habido una regresión en la que gozamos de mucho menos apoyo administrativo», indicó.

«Inventar» recursos

Para la recién graduada el panorama actual dista mucho de ser sencillo para su profesión. Aunque actualmente está trabajando ocho horas a la semana como educadora social en un centro de día de menores, espera presentarse a unas oposiciones próximamente para luchar por una oportunidad de futuro más estable. «El sector está sobresaturado. Creo, al igual que mi tocaya, que cada día hacemos más falta». No obstante, Odriosolo señaló que «cuando faltan recursos hay que ser creativos e inventarlos». Una afirmación en consonancia con la mesa de debate sobre Innovación Social en la que participaron Lucía del Prado, presidenta de la Fundación Filia de Amparo al Menor; María José Conejo, especializada en atención a personas mayores, y Belén Navarro, experta en maltrato infantil. Esta última indicó que cada vez más personas acuden a los trabajadores sociales y su labor se complica. «Debemos decidir entre personas que lo necesitan quién merece más nuestra ayuda y eso es muy duro», confesó.

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