El TSJA avala la legalidad de los contratos en prácticas del plan de empleo municipal

Aspirantes al último plan de empleo municipal.
Aspirantes al último plan de empleo municipal. / DAMIÁN ARIENZA

El juzgado de lo Social niega que destinar peones del Ayuntamiento a obras del Patronato Deportivo Municipal sea una «cesión ilegal» de trabajadores

I. VILLAR GIJÓN.

La sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) ha desestimado el recurso presentado por un extrabajador del plan de empleo con contrato en prácticas que reclamaba que se le reconociera una relación laboral indefinida con el Ayuntamiento. Su petición ya había sido rechazada en primera instancia en abril «por considerar que no existe despido, sino la válida extinción del contrato suscrito por expiración del tiempo convenido».

Tras haber obtenido el certificado profesional de ferrallista, en febrero empezó a realizar prácticas en el marco del plan de empleo con un contrato de un año. Tras su cese demandó al Ayuntamiento por despido improcedente argumentando que había existido fraude en su contratación y que las funciones que llevó a cabo, relacionadas con la colocación de armaduras para construcciones de hormigón, «no eran las propias de un ferrallista». El TSJA, como en su momento hizo el juzgado de lo Social, entiende que «aunque colaboró con el resto de las cuadrillas de la brigada de Obras Públicas en la construcción de arquetas sumideros con rejilla metálica, colocación de tubos de desagüe de aguas pluviales, hormigonado de cunetas y extendido de hormigón, esa actividad no convierte en fraudulento el contrato, dado que las restantes funciones realizadas son adecuadas a la cualificación de ferrallista». Añade que la contratación en prácticas tampoco supone ilegalidad alguna.

«Nada trascendente resulta del hecho de que tenga experiencia laboral previa en el sector de la construcción, pues la función esencial del contrato era posibilitar la puesta en práctica efectiva de los conocimientos teóricos adquiridos mediante la formación específica» correspondiente a su certificado como ferrallista.

El Ayuntamiento también ha recibido en los últimos días otros tres fallos favorables en materia de contratación, todos en primera instancia. Dos corresponden a trabajadores contratados bajo la modalidad de obra y servicio y que, con la categoría de peón, fueron destinados a trabajos de adecuación de varias instalaciones deportivas. Ambos denunciaron tras el cese de su contrato que había existido una «cesión ilegal de trabajadores» al Patronato Deportivo Municipal, lo que el juez rechaza destacando que, puesto que los trabajadores de ambos organismos están sometidos al mismo convenio colectivo, «no tendría mucho sentido que el Ayuntamiento hiciera de pantalla para que el PDM pudiera contratar en condiciones más ventajosas».

Sin «represalias»

La tercera sentencia se refiere a otro beneficiario del plan de empleo que realizó varios trabajos de pintura en instalaciones municipales, también con un contrato de obra y servicio. Pidió el reconocimiento de una relación laboral indefinida al entender que sus labores «son obras cotidianas y ordinarias de mantenimiento», pero la respuesta del juzgado es que «se trataba de mejoras extraordinarias».

El fallo también rechaza su pretensión de identificar el despido con una «represalia» por haber presentado antes del fin de obra reclamación previa para el reconocimiento de la relación indefinida y la compensación de las diferencias salariales con el convenio general. «No se puede evidencia represalia alguna: frente a los indicios (pobres) aportados por el demandante (presentación de una reclamación previa, al igual que la gran mayoría de beneficiarios del plan de empleo), acredita la patronal que el fin del contrato respondió al agotamiento de la obra», recoge literalmente el auto del titular del juzgado de lo Social número 1 de Gijón.

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