La última excelente del Jovellanos

Silvia González recibe el premio, dotado con 2.000 euros, de manos de la directora del IES Jovellanos, Milagros Madiedo.
Silvia González recibe el premio, dotado con 2.000 euros, de manos de la directora del IES Jovellanos, Milagros Madiedo. / P. CITOULA

El premio Aurelio Menéndez llega a su fin tras agotar los fondos del exministro y busca ahora mecenas entre los antiguos alumnos | Silvia González se alza con el galardón con una media de 9,83 en su expediente

GLORIA POMARADA GIJÓN.

«Un día en el que todo comienza y en el que todo acaba». Así se definía ayer la jornada en el Real Instituto Jovellanos, que inauguraba oficialmente el curso académico con la concesión del premio Aurelio Menéndez al mejor expediente del pasado año. Tras diez ediciones, el galardón dotado con dos mil euros agota los fondos donados por el que fuese ministro de Educación durante la presidencia de Adolfo Suárez. «Bien quisiera pero me es imposible prolongar la vida del premio», lamentaba ayer Menéndez en una carta leída por el profesor Vicente Suárez durante un acto en el que el exministro no pudo estar presente. La continuidad del reconocimiento pasa ahora por la aportación de antiguos alumnos.

Silvia González pone fin a un listado de trece jóvenes «de excelente» que han sido merecedores del galardón desde que comenzase a concederse en 2008, a raíz de la muerte de Mercedes García Quintana, esposa de Menéndez. Doce alumnas, frente a un solo chico, se han alzado con el galardón desde entonces (Olaya Suárez, Elena Ferreras, Silvia Rodríguez, Victoria Riesco, Carmen Amo, Sofía Álvarez, Lucía Bernardo, María García, Leticia Rodríguez, Pelayo Fernández, Beatriz Gutiérrez y María Orviz). «Es un estímulo para los estudiantes», recordaba Menéndez en su misiva. Silvia González refrendaba sus palabras en el estrado ante decenas de compañeros y profesores que han compartido con ella sus dos años de Bachillerato. «Este galardón es más que una generosa cuantía económica, es un incentivo para mejorar e intentar conseguir el éxito académico», expresó. La clave del éxito, continuó, se sustenta en un «trípode resistente» formado por sus padres, sus compañeros y mentores. «De los muchos maestros y profesores que he tenido todos me han enseñado algo fuera de los libros de texto», agradecía la estudiante, que cursó la Primaria en el colegio público Julián Gómez Elisburu y la Secundaria en el IES Rosario Acuña.

Ahora, Biotecnología

En los compañeros reconoce la joven otro de sus sustentos, transformados muchos de ellos «en amigos» tras la intensa convivencia en unas aulas «donde empezamos a comportarnos en sociedad». Un «ambiente de excelencia y de competitividad sana exacerbó en mí el afán de aprender», agradecía a sus compañeros.

También para sus familiares tenía palabras de gratitud por ser «una fuente inagotable de consejos y una vía de desconexión que hace que salgamos de las etapas más estresantes del curso con cierta cordura», bromeaba. Con mucha sensatez y un expediente de 9,83 de media ha conseguido salir esta chica de dieciocho años del instituto para adentrarse en una nueva etapa académica en la Universidad de Oviedo, donde cursa el grado de Biotecnología.

«Estudiad para abrir vuestro futuro, los estudios son la llave de la sociedad», animaba Silvia González a sus ya excompañeros. «Trabaja como un galeote, sabe que para vencer no hay que ganar a nadie, salvo a uno mismo», valoraban ayer sus profesores. Alumna «inteligente y reflexiva» es «un reflejo de lo que Jovellanos fundó».

Recuperar el «jovellanismo»

A la figura del ilustre gijonés se remitió también Aurelio Menéndez para animar a los jóvenes alumnos a adentrarse en materias como la que el estudió, el Derecho. «Faltan responsables e idealistas que deseen servir a la justicia», apuntaba en clave de actualidad. Su trayectoria y su «forma de estar en la política es un ejemplo para nuestros días, hombres de Estado como él son los que se echan en falta ahora». El que fuese magistrado del Tribunal Constitucional no eludió en su escrito la cuestión catalana que sacude estos días la vida política. «Cuando un país está dividido en dos afecta a los españoles enteros. De ellos, el mejor era Jovellanos». Por ello insta Menéndez a recuperar el «jovellanismo» y «revivir su amor por esta, nuestra España, a veces tan maltratada». No obstante, reconocía los avances de un país que «en las últimas décadas, aunque con desmanes regionales, se aproxima a esa España que Jovellanos soñó».

El acto inaugural del curso culminó ayer con la ponencia del bioquímico del hospital 12 de Octubre de Madrid, Iván Bernardo, sobre la histocompatibilidad en el modelo español de transplantes. Bernardo adentraba a los estudiantes en su campo de trabajo y recordaba el elevado número de transplantes logrados en el país en pasado año, más de 4.000.

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