Los ultras detenidos admiten haber ido al bar, pero niegan que fueran armados

El grupo de presuntos atacantes a los clientes de un pub de Cimavilla, antes de acceder al local. /  E. C.
El grupo de presuntos atacantes a los clientes de un pub de Cimavilla, antes de acceder al local. / E. C.

Los cinco arrestados por la agresión a aficionados del Ceares declararon en la Comisaría que entraron al pub de Cimavilla a buscar a un hombre que dicen les había agredido días antes

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

Los cinco detenidos por la presunta agresión a los aficionados del Ceares en un pub de Cimavilla declararon ayer en la Comisaría de la Policía Nacional y lo hicieron para negar que hubiesen acudido al establecimiento armados con palos y martillos, tal y como aseguraron en la denuncia los perjudicados. En sus testimonios ante los funcionarios policiales, aseguraron que se personaron en el local de la calle Óscar Olavarría para buscar a un hombre con el que dijeron que habían tenido un enfrentamiento el fin de semana anterior.

Cuando el grupo se encontraba en las inmediaciones de la plaza del Marqués, vio cómo ese individuo subía por la cuesta de la Colegiata y entraba en el citado pub, por lo que momentos después decidieron ir a encontrarse con él. Pero lo hicieron, según manifestaron, «tranquilamente y sin llevar ninguna barra ni ningún martillo encima». No negaron su presencia en el bar, pero rechazaron tajantemente que hubiesen agredido a ninguno de los allí presentes.

El relato que facilitaron se inicia en el primer fin de semana del mes de abril, cuando, supuestamente, Illán M. N. sufrió una agresión en el Náutico por parte de al menos cuatro personas, unos hechos que no denunció en su momento pero que sí apuntó ayer a los agentes de la Brigada de Información. La madrugada del domingo, según su versión, estaba en compañía de unos amigos en la plaza del Marqués cuando vio a uno de sus presuntos agresores. Fue entonces cuando optó por acudir a «pedirle explicaciones».

Esa versión aportada por los arrestados, miembros de 'Ultra Boys' según consideran los investigadores, difiere radicalmente con la de los denunciantes y los clientes del pub, que aseguraron que un grupo de encapuchados accedió al local armados con barras de metal y martillos y la emprendieron a golpes con todos los que allí estaban. Consiguieron repeler el ataque y expulsar a los individuos, para a continuación llamar a las fuerzas de seguridad. Cuando los agentes se personaron en el lugar, los atacantes había huido.

Fue con las descripciones facilitadas por los testigos y las grabaciones realizadas por particulares con sus teléfonos móviles con lo que los investigadores pudieron identificar a parte del grupo de agresores. A última hora de ayer eran cinco los detenidos, todos ellos con domicilio en Gijón y con edades comprendidas entre los 21 y los 34 años. La mayor parte de ellos cuenta con arrestos previos por otros episodios violentos, relacionados con incidentes relativos al fútbol y peleas y agresiones en zonas de ocio.

Juicios pendientes

Es el caso de Illán M. N., boxeador amateur y que se encuentra imputado por el ataque sufrido por el joven Germán Fernández en Fomento el pasado mes de julio. Tiene además pendiente otro juicio -junto con Imad A., en prisión por el caso de Germán- por la presunta agresión a un joven en esa misma zona de copas. Recientemente, según su abogado, ha salido absuelto de un juicio en el que fue procesado por un hecho similar. Otro de los detenidos fue juzgado la semana pasada por la agresión a dos policías hace un año antes de un partido contra el Dépor. Aceptó una pena de prisión de seis meses.

Está previsto que los cinco arrestados pasen a lo largo de la mañana de hoy a disposición del juzgado de guardia. Están acusados de un delito de desórdenes públicos y lesiones.

La Brigada de Información de la Comisaría de Gijón continúa con las investigaciones para identificar al resto de implicados en el episodio violento que tuvo lugar hacia la una de la madrugada del domingo en un pub de la calle de Óscar Olavarría en el que aficionados del Unión Club Ceares celebraban una fiesta a la que asistían también seguidores del equipo Stockport County, del sur de Mánchester, hermanados con la hinchada de La Cruz. Fue a esa hora, tal como narraron los clientes del bar, cuando un grupo de individuos encapuchados y armados con palos y martillos accedieron al local y comenzaron a agredir indiscriminadamente a los que allí se encontraban.

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