La UNED revive los cambios de Gijón a partir de los sesenta

Miguel Ángel Álvarez Areces, en la UNED. /  ARNALDO GARCÍA
Miguel Ángel Álvarez Areces, en la UNED. / ARNALDO GARCÍA

El economista Miguel Álvarez Areces detalla la transformación social desde 1968, un año marcado por las huelgas y el desarrollo urbanístico

EUGENIA GARCÍA GIJÓN.

Era una década de cambios, de reivindicaciones, en la que surgieron movimientos de contestación a escala mundial y se produjeron, incluso en la España franquista, fenómenos impensables hasta el momento. A Gijón también llegaban esas olas transformadoras, como ayer explicó el economista Miguel Álvarez Areces durante su conferencia 'Historias con historia. Movimientos sociales y políticos en Gijón (1968-1980)' en el centro asociado de la UNED.

En el año 1968 Carmen Polo de Franco visitaba la ciudad y el Parque del Piles acogía el primer festival hippy, se aprobaba la utilización de dos solares de El Natahoyo para construir 1.043 viviendas sociales, el Sporting fichaba a Quini y había huelga en Astilleros Ojeda, en los talleres de Renfe y en la fábrica Avello (que terminó despidiendo a 73 trabajadores). Cela daba una conferencia en el Ateneo Jovellanos y se autorizaba la construcción de 2.040 viviendas en El Polígono.

Son algunos de las pinceladas de cambio que esbozó Álvarez Areces para referirse a esa época convulsa que cambió la historia de la ciudad para siempre y que sirven para explicar «qué es lo que pasaba y por qué había una gente que en ese contexto de dificultad y represión hacía política». Aquellos años supusieron «un cambio de paradigma, un punto de inflexión». «La gente quería vivir intensamente, tenía referencias de fuera y accedía, en una situación en la que ya se había abandonado determinado tipo de penurias, a otro mundo». En ese contexto se abrieron discotecas, pero también se crearon nuevos espacios donde concurrían personas de todas las ideologías, como la Academia Rúa -«que marcó un antes y un después en la vida cultural»- o las sociedades culturales como la Gijonesa, la del Natahoyo o la de Pumarín que tuvieron «una impronta muy importante en la oposición política».

La paradoja gijonesa

Antes de la intervención de Álvarez Areces, el profesor de Economía del Desarrollo David Rivas Infante ofreció una conferencia sobre la transformación económica de Gijón desde la autarquía hasta el desarrollismo. Un período marcado por una importante paradoja: «Siempre estuvo desacompasada con respecto al resto de Asturias. O bien entró en crisis antes, o bien después, pero nunca al tiempo». El curso de Historia Social de la UNED continúa el próximo jueves, 8 de marzo.

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