Usuarios de La Llorea denuncian el «deficiente» estado del campo

Rodadas de maquinaria y rellenos con arena justo al lado de un green del campo de golf de La Llorea. / E. C.

Los jugadores de golf piden que se ejerza más «control sobre las necesidades» del terreno ante la continua «dejadez» en su mantenimiento

Ó. PANDIELLO GIJÓN.

Pese a que las reclamaciones de los jugadores vienen de lejos, la competición infantil que tuvo lugar el pasado domingo en el campo de golf de La Llorea fue la gota que colmó el vaso. «Vinieron muchos chavales de otros campos de Asturias y las quejas de jugadores, padres y profesores fueron inmediatas. Todos dijeron que era una vergüenza tener el campo así: empapado y sin segar, como lleva estando desde hace mucho tiempo», enumera Javier Blanco, presidente de la Asociación de Usuarios del campo de golf.

La situación del campo municipal, denunciada desde hace más de cuatro años por los usuarios, ya fue comunicada a la alcaldesa en una reunión el pasado junio. «Pese a que designó a una persona encargada de supervisar el terreno, la cosa sigue igual», lamenta Blanco. Después de la competición infantil y ante un nuevo torneo programado para este fin de semana, los operarios han estado trabajando estos días «a doble turno» para intentar subsanar los problemas. «Se va a jugar un Campeonato de España mixto y ahora sí que se están dando prisa por arreglar las cosas. Por lo tanto queda claro que es una cuestión de voluntad», asevera.

Tanto el número de trabajadores de mantenimiento como la maquinaria son, a su juicio, «los mejores» de cualquier campo de Asturias, una situación que no se corresponde con su cuidado. «No estamos pidiendo nada especial, solo que se aproveche lo que tenemos, que es más que suficiente, para tener un campo de golf en condiciones aceptables», sostiene. Para atajar el problema, el presidente de los usuarios de La Llorea reclama un mayor «control sobre las necesidades del campo», una labor que contrasta con la «dejadez con la que se están tomando las cosas».

Hongos y enfermedades

Los charcos, socavones y hierbas altas, explica, son ya algo habitual en el campo de golf. Para su reunión con la regidora, los jugadores elaboraron un completo estudio fotográfico en el que compararon los estándares recogidos en el contrato con Eulen -empresa encargada del cuidado del campo- con la realidad del terreno. «Fruto del poco cuidado salen hongos y enfermedades. El drenaje, además, va a peor con el paso del tiempo, así que hay que tomar medidas pronto», apunta Blanco.

De cara al futuro, los usuarios rechazan las acciones puntuales y piden un mantenimiento racional y sostenido en el tiempo. «Esta asociación continuará denunciando esta situación en defensa de los usuarios y de los campos de golf municipales -el Tragamón también es municipal- que están sumidos en una profunda decadencia por la falta de propuestas e iniciativas de sus gestores. Son un importante patrimonio deportivo y turístico de la ciudad de Gijón que no debería seguir con esta inercia negativa», concluye.

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