Xixón e IU piden que el 80% del suelo de Naval Gijón sea parque tecnológico

David Alonso y Aurelio Martín, en rueda de prensa. / DANIEL MORA

Defienden mantener en el PGO las condiciones urbanísticas actuales del Tallerón y Armón e implantar en Mina La Camocha industria no contaminante

M. MORO GIJÓN.

Xixón Sí Puede e IU tienen propuesta conjunta para Naval Gijón, Armón y El Tallerón, Mina La Camocha y la playa verde de El Rinconín. Ambos grupos quieren retomar cuanto antes el debate sobre las alegaciones de decisión política del Plan General de Ordenación (PGO) para revalidar el consenso conseguido durante la aprobación inicial y, si es posible, ampliarlo con la incorporación del PSOE, la única formación que votó en contra del documento urbanístico. Los ediles David Alonso y Aurelio Martín explicaron ayer que sus propuestas son de «mano tendida» y buscan «introducir nuevos criterios urbanísticos que profundicen en el modelo de ciudad sostenible, compacta, productiva y preservacionista que defendieron, y fueron aprobados, en la fase inicial».

Para el mantenimiento y reactivación de la actividad industrial en la fachada marítima oeste, ambos grupos piden eliminar las fichas de Armón-Juliana y el Tallerón, de manera que se mantengan las actuales condiciones urbanísticas. Respecto a los antiguos terrenos de Naval Gijón, defienden destinar un mínimo del 80% de ese suelo a uso productivo excluyendo el uso hotelero. Todo ello con el objetivo de recuperar el borde costero con un modelo similar al del Parque Científico y Tecnológico.

Asimismo, plantean recuperar la actividad económica de los terrenos de Mina La Camocha facilitando la implantación de industria no contaminante en la zona. En los terrenos de ampliación del parque científico Xixón Sí Puede e IU proponen recoger en el régimen de usos el referido a la base actual y eliminar posibles usos terciarios.

En cuanto al PERI 11 (Piles-Sanatorio Marítimo), las dos formaciones defienden la necesidad de preservar la playa verde, trasladando la edificabilidad prevista a la zona trasera del nuevo desarrollo urbanístico y con edificios de una altura media de bajo más dos plantas.

Por lo que respecta a la zona rural, plantean limitar la edificación y contener la dispersión urbana. En ese sentido, las dos formaciones de izquierda proponen establecer superficies mínimas tanto de parcelación como de edificación en los núcleos rurales, a la vez que plantean preservar para futuros crecimientos densos de la ciudad los suelos ubicados fuera de la ronda (A-8), manteniendo su clasificación actual como suelos no urbanizables y no la pretendida tras la aprobación inicial.

Otras de las propuestas conjuntas son el ajuste, corrección de errores y mantenimiento en las zonas ambientalmente protegidas previstas en el documento de aprobación inicial. Respecto a las actuaciones urbanísticas concertadas defendieron su asunción, con la salvedad de las cuatro torres previstas en Nuevo Roces, que plantean su sustitución por edificios de menor altura.

Tanto Alonso como Martín recalcaron que estas aportaciones, que esperan que se incorporen al PGO, «contribuyen a racionalizar y organizar el consumo de suelo de acuerdo a un modelo territorial más eficiente». Los dos consideran que lo deseable sería que la aprobación definitiva del PGO tuviera lugar en octubre o noviembre de 2018, «para evitar intoxicaciones electorales».

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