El Comercio

Maduro acusa de golpe a la oposición, que le abre un juicio de responsabilidad política y penal

Nicolas Maduro.
Nicolas Maduro. / Reuters
  • El ministro de Defensa ha leído un comunicado en el que repudia la petición del Parlamento, controlado por la oposición, que pide al Ejército no obedecer decisiones "contrarias a la Constitución" y ha reiterado su "incondicional lealtad al jefe del Estado"

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, denunció un "golpe parlamentario" por parte de la oposición, cuya mayoría legislativa acordó abrirle un juicio de responsabilidad política y penal, comprometiendo la apertura de un diálogo anunciado por el Vaticano.

En un acto ante miles de seguidores, Maduro convocó a las máximas autoridades de defensa y de los poderes públicos "para evaluar el golpe parlamentario de la Asamblea Nacional y el plan de diálogo para la paz".

Esa reunión coincidirá con una manifestación nacional convocada por la oposición para protestar por la suspensión del proceso para un referendo revocatorio del mandato de Maduro y en momentos en que el país atraviesa por una fuerte crisis económica.

"No vamos a permitir un golpe parlamentario de ningún tipo, que lo sepa la derecha aquí y la derecha allá", sentenció Maduro, mientras sus partidarios gritaban: "Disuelve la Asamblea".

Poco antes, el parlamento había ordenado a una comisión especial estudiar "la responsabilidad" penal y política de Maduro en el agravamiento de la crisis por la suspensión del referendo revocatorio, que declaró el domingo como una "ruptura del orden constitucional".

Calificándolo de "juicio político" aunque no está estipulado en la Carta Magna, la mayoría opositora legislativa también citó a Maduro a la sesión del próximo martes para que "se someta al escrutinio del pueblo" y responda a las acusaciones.

Maduro no se refirió a ese citatorio, pero recordó al férreo opositor Henry Ramos Allup que debe asistir a su convocatoria del miércoles como jefe del parlamento. "Aquí lo voy a esperar y le voy a decir: vamos a hablar, vamos a dialogar, basta ya de tanta mentira, tanto engaño, tanta aventura", aseveró el presidente, quien recién regresó de una gira por Medio Oriente, que incluyó una reunión con el papa Francisco en el Vaticano.

La Asamblea Nacional también resolvió iniciar un procedimiento por acusar a Maduro de "abandono del cargo", una figura contemplada en la Constitución cuando el presidente deja de ejercer sus atribuciones. Poco antes de la votación, el diputado Diosdado Cabello, número dos del chavismo, había calificado la iniciativa como "un absurdo" y recordó que el parlamento fue declarado en "desacato" por la justicia y sus decisiones son consideradas nulas.

El constitucionalista José Ignacio Hernández señaló a la AFP que aunque un juicio político no está expresamente previsto en la Constitución, sí está contemplada la figura de "responsabilidad política".

Acompañado por el alto mando militar, el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino López, rechazó la declaración del parlamento y reiteró su "incondicional lealtad" a Maduro, quien lo agradeció durante el acto.

La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) votó su acuerdo de forma unánime en el Parlamento, pese a mostrar divisiones en torno a la apertura de un diálogo con el gobierno, anunciado por el enviado del Vaticano, Emil Paul Tscherrig, nuncio apostólico en Argentina.

Según Tscherrig, en una reunión entre delegados del gobierno y el secretario de la MUD, Jesús Torrealba, la primera en dos años y medio de crisis, se definieron "temas, metodología y cronograma" para iniciar el diálogo el domingo en la isla Margarita (norte). Pero poco después de ese anuncio, el excandidato presidencial Henrique Capriles y otros altos dirigentes de los tres principales partidos de la MUD, como Ramos Allup y el encarcelado Leopoldo López, dijeron haberse enterado por televisión de la reunión en Margarita y rehusaron acudir a esa cita.

Maduro, quien agradeció al Papa su apoyo para la instalación de las pláticas, anunció que seguirá insistiendo en el diálogo y que él mismo irá el domingo "a la mesa a conversar con todos los actores que estén ahí". "¡Irresponsables! no tienen palabra. Y ¿por qué no quieren diálogo? Porque desde Norteamérica el gobierno de salida de Barak Obama ha ordenado incendiar Venezuela y que no haya diálogo", aseguró el mandatario socialista.

Oficialmente, la MUD aún no ha rechazado el arranque de las conversaciones, aunque puso como condición que sea en Caracas. "Si unos quieren ir y otros no, es un fracaso. Tenemos que lograr que la Unidad entera tome la decisión", declaró el jefe de la bancada opositora, Julio Borges. "Hasta que no se restituya el orden constitucional es imposible realmente que haya un proceso de diálogo", dijo Capriles, al reiterar la convocatoria a la protesta nacional del miércoles.

El conflicto político arreció tras la suspensión, el 19 de octubre, del referendo contra Maduro, en un país que sufre una severa crisis económica, con grave escasez y una inflación que el FMI calcula en 475% para este año.