El Comercio

Fuerzas iraquíes combaten «casa por casa» a los yihadistas en Mosul

Tropas iraquíes luchan contra los yihadistas.
Tropas iraquíes luchan contra los yihadistas. / Zohra Bensemra (Reuters)
  • Tropas federales atacan la localidad de Hamam al-Alil, una de las ciudades ubicada entre su base de Qayyarah y el principal bastión del Daesh en el país

Fuerzas especiales iraquíes combaten este sábado "casa por casa" en Mosul, después de una primera incursión en la ciudad iraquí en la que se toparon con una feroz resistencia de los yihadistas que defienden el principal bastión del Daesh en Irak.

Por su parte, el Ejército y la policía federal iraquíes han lanzado un asalto contra una de las últimas localidades en manos del Daesh en los alrededores de Mosul, en un frente en el que avanzan lentamente. En la propia Mosul, "nuestras fuerzas libran ahora feroces combates en los barrios del este" de la ciudad, ha afirmado el portavoz de las unidades antiterroristas (CTS), Sabah al-Noman. "La lucha es casa por casa", ha explicado.

El CTS (Comando Antiterrorista Iraquí) entró el viernes con vehículos blindados en el barrio de Al Karama, en el este de Mosul, donde tuvieron que hacer frente a un diluvio de bombas y disparos de los combatientes del Daesh. Algunos de esos blindados tuvieron que retirarse al cabo de algunas horas, según constató una periodista de la AFP. "No esperábamos semejante resistencia, (los yihadistas) habían bloqueado todas las carreteras" explicó un oficial del CTS que requirió el anonimato. "Los yihadistas eran muy numerosos. Era preferible replegarse y elaborar un nuevo plan" agregó.

En Bartalla, localidad situada al este y que las fuerzas iraquíes usan como base tras haberla reconquistado en los primeros días de la ofensiva, las ambulancias van y vuelven del frente con soldados del CTS heridos en Mosul.

Entre 3.000 y 5.000 yihadistas

Segunda ciudad iraquí más importante, Mosul, conquistada por el Daesh en junio de 2014, se ha convertido desde entonces en el bastión de este grupo yihadista en Irak. Fue ahí donde, ante la estupefacción mundial, el jefe del Daesh, Abu Bakr al-Baghdadi, proclamó un "califato" que incluía los territorios que el grupo yihadista conquistó en Siria e Irak, y que ha ido perdiendo luego de forma progresiva.

El Daesh parece haberse vuelto militarmente más pragmático en la defensa de su "califato", y ha obviado la defensa de algunas de las localidades que conquistó a mediados de 2014, renunciando a ellas incluso sin luchar. Pero el caso de Mosul -donde están atrapados cerca de 1,2 millones de civiles- parece diferente. Se estima que entre 3.000 y 5.000 yihadistas se hallan en el interior de la ciudad, galvanizados por un inusual mensaje sonoro enviado esta semana por su líder Abu Bakr al-Baghdadi, que rompió un año de silencio para exhortar a sus combatientes a luchar hasta el final para defender Mosul.

La resistencia feroz que opone el Daesh en el este de Mosul, y que frena el avance de las fuerzas especiales, parece contradecir informaciones según las cuales el grupo yihadista habría desplazado a gran parte de sus combatientes hacia el oeste de la ciudad, del otro lado del río Tigris.

Por otro lado, fuerzas federales atacan este sábado la localidad de Hamam al-Alil, una de las ciudades ubicada entre su base de Qayyarah y Mosul. "El Ejército y fuerzas federales están atacando la zona de Hamam al-Alil desde tres lugares, con el apoyo de la aviación", ha señalado el general Abdulamir Yaralah, en un comunicado divulgado por el mando conjunto de las operaciones.

La operación para reconquistar Mosul, lanzada el 17 de octubre, se ha visto frenada en el frente sur por los artefactos explosivos plantados por los yihadistas en los pueblos, y por las medidas de seguridad tomadas para evitar que los civiles queden atrapados en los tiroteos.

Desplazados

Por otro lado, el ministerio iraquí para las Migraciones ha indicado en un comunicado que ha "recibido a 9,000 desplazados en los dos últimos días". Desde el inicio de la ofensiva para reconquistar Mosul, contabiliza en total a 29.539 desplazados.

Las organizaciones humanitarias libran una carrera contrarreloj para instalar campamentos de acogida para preparar el masivo éxodo que se espera de los habitantes de Mosul.