El Comercio

Miles de manifestantes, muchos de ellos armados, protestan en Saná por el bombardeo de un funeral

Así quedó el salón funerario tras el bombardeo
Así quedó el salón funerario tras el bombardeo / EFE
  • Reclaman una investigación internacional que esclarezca los culpables del ataque, que provocaron más de 140 muertos y cientos de heridos

Miles de yemeníes, muchos de ellos armados, se han concentrado este domingo ante la sede de la ONU en Saná, la capital yemení, para denunciar el bombardeo del sábado sobre un funeral multitudinario en la propia ciudad en el que murieron al menos 140 personas. Los manifestantes han exigido la apertura de una investigación internacional sobre el bombardeo, del que acusan a la coalición internacional liderada por Arabia Saudí. La coalición asegura que no tuvo nada que ver con el incidente, aunque ha informado de la apertura de una investigación.

Una estudiante de secundaria que vive cerca del lugar bombardeado, Nada, ha relatado cómo la explosión fue de tal potencia que llegaron hasta su casa restos humanos que saltaron por los aires. "Es un crimen sin precedentes (...). Era un panorama aterrador que no podré sacar jamás de mi mente", ha afirmado.

Otro vecino de Saná, Ahmed Abú Taleb, ha explicado cómo ha buscado y buscado a uno de sus familiares. "Hemos estado buscando entre los escombros y en los hospitales desde la tarde hasta el amanecer, para al final descubrir que estaba entre los muertos", se ha lamentado.

Las bombas cayeron alrededor y sobre el salón funerario donde se celebraba el funeral por el padre del ministro del Interior del autoproclamado gobierno yemení, instaurado tras la toma de Saná por las milicias huthis. En el funeral estaban presentes numerosos altos cargos y notables de Saná.

El ataque ha sido condenado ya por la ONU, la UE, Estados Unidos y por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, que ha informado este domingo de que uno de sus trabajadores está entre los fallecidos. El salón, un edificio muy ornamentado, ha quedado reducido a escombros y metales retorcidos debido a dos potentes explosiones.

Este domingo, el expresidente yemení Alí Abdulá Salé, aliado de los huthis, ha pedido más ataques en la frontera saudí. Este mismo domingo los medios huthis han informado de la muerte de 25 soldados saudíes en una incursión de milicianos yemeníes en el sur del país. Mientras, el líder del partido-milicia chií libanés Hezbolá, Hasán Nasralá, ha expresado su solidaridad con las víctimas del ataque. "Al pueblo (yemení) le digo: vais a triunfar", ha apostillado. "Vuestra noble sangre revolucionaria triunfará sobre la espada de esos salvajes sedientos de sangre", ha añadido.

Yemen se encuentra sumido desde hace 18 meses en una cruenta guerra civil que enfrenta a las milicias insurgentes huthis y al Gobierno oficial apoyado por Arabia Saudí, que controla el sur del país. El caos generado ha propiciado el auge de los grupos yihadistas.