El Comercio

Un tribunal francés rechaza liberar a mujer que mató a su marido maltratador

  • Jacqueline Sauvage ha visto sistemáticamente rechazadas sus demandas de liberación con el argumento de que todavía no ha reconocido la gravedad y la voluntariedad de su acto

El Tribunal de Apelación de París ha rechazado hoy la demanda de liberación condicional de Jacqueline Sauvage, una mujer que en 2012 mató a su marido tras 47 años de malos tratos y que se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la violencia machista en Francia.

Sauvage, que en enero pasado vio cómo el presidente, François Hollande, usaba sus prerrogativas para reducir su condena de diez años de cárcel, ha visto sistemáticamente rechazadas sus demandas de liberación con el argumento de que todavía no ha reconocido la gravedad y la voluntariedad de su acto.

El presidente socialista, contrario a los indultos, le perdonó parcialmente dos años y cuatro meses de pena, lo que le permitía solicitar la libertad condicional, pero los tribunales no lo han autorizado hasta ahora.

La condenada ha asegurado en todos los procesos que no tenía intención de matar a su marido, pero que no le quedó más remedio que hacerlo por la violencia física, verbal y sexual que sufrió durante décadas.

El tribunal que la condenó a diez años de reclusión consideró que Sauvage no había buscado otras soluciones, un argumento que ahora vuelve a ser puesto de manifiesto por los que examinan su demanda de liberación para considerar que no reconoce la voluntariedad de su acto.

La abogada de Sauvage, Nathalie Tomasini, se dijo "consternada" por este nuevo rechazo y aseguró que pone de manifiesto que la ley francesa no está preparada para amparar a las víctimas de la violencia machista.

"Es la sociedad entera la que tenía que haber sido condenada por no haber socorrido a una persona en peligro", dijo la letrada.

El caso de Sauvage saltó a la luz cuando su comité de apoyo, en el que están artistas e intelectuales franceses, logró recopilar multitud de firmas pidiendo su salida de la cárcel.

Sus abogadas, acompañadas de dos de sus hijas -su único hijo varón se suicidó el mismo día en el que la madre mataba de tres disparos de fusil a su marido-, acudieron en enero al Elíseo para pedir a Hollande que redujera su condena.

Este caso ha despertado una gran movilización en Francia, donde 380.000 personas han firmado a través de internet una petición para que salga de la cárcel, entre ellas la alcaldesa socialista de París, Anne Hidalgo, o la presidenta conservadora de la región capitalina, Valérie Pécresse.

Para numerosas asociaciones, el caso de Sauvage es puesto como ejemplo de la necesidad de incluir los malos tratos en la ley como un motivo de legítima defensa.