Detienen a Freddie Scappaticci, el más importante infiltrado en el IRA

El año pasado regresó a Belfast para acudir al entierro de su padre

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres

Un día después de que Gary Haggarty, un confidente de la Policía de Irlanda del Norte en una organización terrorista pro británica, fuese condenado solo a seis años y medio de prisión tras confesar cinco asesinatos y unos doscientos delitos graves como miembro de la Fuerza Voluntaria del Ulster (UVF) como premio por delatar a sus excompañeros, Freddie Scappaticci ha sido arrestado.

El caso de Haggarty, que puede salir de la cárcel en unos meses tras computar el tiempo que ya ha cumplido, es el primero en la aplicación de reducciones de pena en la nueva gestión de los 'grandes delatores', que había sido abandonada en los años ochenta. El de 'Scap' es el caso que, según numerosas especulaciones, nunca desembocará en resultados porque nadie estaría interesado en ellos.

Cuando su identidad fue desvelada en 2003 por un exoficial de inteligencia militar al dictado de una obligación moral, el descendiente de una familia de inmigrantes italianos en el oeste de Belfast negó en el despacho de sus abogados que él fuese el agente que, durante 25 años, habría cometido o participado en múltiples asesinatos del IRA desde la dirección del grupo terrorista, cuyas actividades desvelaba a una unidad de inteligencia del Ejército.

Luego, desapareció. Se le suponía protegido por los servicios de seguridad en algún lugar desconocido. El año pasado regresó a Belfast para acudir al entierro de su padre. Ha sido ahora detenido, para ser interrogado en una comisaría de Inglaterra no desvelada, por responsables de una investigación que el Servicio de Policía de Irlanda del Norte (PSNI) encomendó a un jefe policial de la región inglesa de Bedforshire.

Scappaticci habría sido responsable en Belfast de la Unidad de Seguridad Interior del IRA, encargada de detectar colaboradores con los servicios de inteligencia. Familiares de asesinados por esa unidad han denunciado que fueron 'sacrificados' para proteger al principal agente. Era también, según 'The Irish Times', el jefe de la Administración Civil del IRA, que disparaba en rodillas o brazos, o daba brutales palizas a supuestos delincuentes comunes.

Jefes militares británicos durante la guerra terrorista en Irlanda del Norte han explicado que para evaluar la tarea de 'Scap' hay que "contraponer lo bueno y lo malo". El IRA nunca se ha pronunciado sobre el caso. Durante gran parte de su campaña, que habría terminado en empate, según la versión que promulga, confió a un agente británico su seguridad interna. La inteligencia militar creó un departamento especial para tratar toda la información que Scappaticci le pasaba.

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