«Cuando vimos su cadáver dijimos: ya está, ese es Ignacio»

Ignacio Echeverría no fue identificado como una de las víctimas hasta cuatro días después del atentado. Ese tiempo fue un calvario para sus padres y sus hermanos. El 8 de junio será otra fecha que nunca podrán olvidar: «Ese día nos llevaron al depósito y cuando vimos su cadáver dijimos: ya está, ese es Ignacio».

El dolor de esta familia tiene recompensa por las innumerables muestras de cariño que han venido recibiendo a lo largo de este año. Pocos días después del atentado, el banco HSBC, donde trabajaba Ignacio, proporcionó a sus padres una vivienda en el centro de Londres. Y allí se vivió uno de los momentos más emotivos para Joaquín: «Nos reunimos amigos, compañeros de trabajo, del 'skate', toda la gente que había tenido contacto con él. Y allí, levantamos las copas y brindamos por haber tenido la suerte de haber conocido a Ignacio. Mi hijo era peculiar en sus formas, pero muy alegre. Era un hombre participativo y se ilusionaba con todas las cosas de su vida. Y ese es el recuerdo que nos deja».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos