
Un miembro del equipo chino de gimnasia artística a su llegada a Londres./AFP
Empezaba temprano el equipo de Brasil junto con tres grupos mixtos. Con la ausencia de Jade Barbosa, su mejor gimnasta, por negarse a firmar ciertos contratos por temas de sponsors, terminaban su competición sin ninguna posibilidad de meterse en la final por equipos. En la segunda subdivisión destacar a las italianas, que hicieron una competición fantástica y se han metido en la final en séptima posición.
La tercera rotación, con Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña y Francia, dejó una sorpresa importante: la gran candidata al oro olímpico, Jordyn Wieber, se quedó sin entrar en la final del AA (’all around’) al quedar tercera clasificada del equipo estadounidense. Y no es que tuviese fallos. Es que Gabrielle Douglas y Ali Raisman hicieron una competición impecable.
Gran Bretaña realizó muy buena competición, pero lejos de ser una amenaza, terminó a más de 10 puntos de las americanas. Como era de esperar Beth Tweedles hizo vibrar el pabellón con su excelente actuación en paralelas.
Rusia estuvo fabulosa en la cuarta rotación y se lo pondrá difícil a las americanas. Lo más comentado en esta subdivisión fue el hecho de que en paralelas, tras tres ejercicios excelentes de Komova, Mustafina y Grishina las rusas no necesitaron hacer el cuarto ejercicio. Paseka salió, saludó, tocó las paralelas y se bajó del podio, lo que le valía un 0,0 en este aparato. Las chinas se posicionaron terceras a pesar de la lesión de Yao.
Rumanía, en la quinta subdivisión, estuvo un poco decepcionante, y con una Iordache lesionada y varios fallos e incorrecciones no consiguió meterse más que en cuarto lugar en la final de equipos, por detrás de Estados Unidos, Rusia y China. Mucho tendrán que mejorar para conseguir medalla. Las japonesas hicieron una buena rotación clasificándose en sexta posición, detrás de Gran Bretaña y seguidas de Italia y Canadá. Alemania, Francia, Brasil y Australia se quedaron fuera.
Izurieta se cayó dos veces
En individual la mejor fue la rusa Komova, seguida de las tres americanas: Raismann, Douglas y Wieber. Hay mucha polémica con el hecho de que Wieber se quede fuera de una final individual habiéndose clasificado en cuarto lugar en la general, pero la regla de “dos gimnastas” por país da la oportunidad a gimnastas que no pertenecen a potencias mundiales en este deporte a participar en finales. Por otro lado, esto hace que gimnastas que aspiran al oro puedan tener la oportunidad de hacer una mejor competición en la final. Sin embargo, es una regla clara e igual para todos los países que se respeta a rajatabla, y que favorece a países como España.
La española Ana Izurieta no tuvo un buen día, y con dos caídas en barra y una en paralelas terminó el clasificatorio en posición 33 como tercera reserva para la final. Será muy difícil verla en esa ansiada final de las 24 mejores.