Este año, el menú elegido constaba de raviolis de langostinos con bogavante, solomillo con salsa de boletus y hojaldre de manzana. Todo ello regado con los caldos de la casa Masaveu, Murua Gran Reserva del 96, y Fillaboa Monte Alto.
La decoración elegida para la velada de ayer consistió en unos manteles de hilo de color crema y unos centros de rosas blancas, que conformaban una agradable estancia.
La cena se sirvió en la estructura nueva añadida al antiguo palacio, una construcción cuya fachada ha sido completamente restaurada, pero que aún depende de la rehabilitación de sus interiores.





