
El restaurante gijonés se llevó la palma de este primer campeonato que tendrá consecución con una segunda edición el próximo invierno. 70.000 pinchos vendidos en los noventa establecimientos participantes de doce enclaves de todo el Principado avalan el éxito de esta prueba en la que la minicocina fue protagonista. Lo restauradores de Gijón, Oviedo, Avilés, Cangas del Narcea, Cangas de Onís, Siero, Allande, Lugones, Tapia de Casariego y Lena, entre otras localidades, asistieron anoche a la gala de entrega de premios, celebrada en el Hotel Castillo del Palacio de la Zoreda, en La Manjoya, en la que también estuvieron presentes los máximos representantes de la cocina asturiana, proveedores y autoridades varias.
El nombre del restaurante ganador, una larga sesión de fotos y la degustación de 2.700 pinchos como los que participaron pusieron punto y final a una ceremonia en la que resultó segundo clasificado el restaurante Blanco de Cangas del Narcea con su Butiello 2008; y quedó en tercer lugar, el Balbona, de Pravia, que sirvió el bocado del Rey Silo.
Previamente, los miembros del jurado, entre los que se encontraban los restauradores asturianos en posesión de estrellas Michelin, entregaron los diplomas acreditativos a los otros doce establecimientos que habían pasado a la final celebrada el viernes pasado: La Farándula, La posada de Somió, el As de Picas, el Agüita Salá, la vinoteca La Catedral, La Oveja negra, Los Arcos, La Rectoral, La garnacha, La Capilla, Balbona Universo Gastronómico y Entrevinos. Iván González de la Peña, gerente de la empresa Fenicia, organizadora del certamen y encargado de presentar la gala, mostró su «satisfacción» por el éxito de «una convocatoria que se produce en una fecha con muy pocas visitas en nuestra región». Fecha, la de febrero, que no es óbice para repetir el año que viene, dado que «queremos convertir esta demostración culinaria en un referente del sector turístico de la región».
También tomó la palabra en este acto, el presidente de la Academia Asturiana de Gastronomía, Eduardo Méndez Riestra, para indicar que gracias a este tipo de convocatorias «hemos descubierto que hay cantidad de cocineros que estaban esperando expresarse y democratizar la cocina de autor reservada a unos pocos».
Tras el éxito de este campeonato que también sirvió para estimular el consumo en unas fechas muy dadas a apretarse el cinturón, quedó demostrado que son legión los profesionales que tienen ganas de hablar. Ahora bien, «¿se vinculará esta creatividad a lo cotidiano para dar un serio revolcón al pincho?». Con esa pregunta en el aire del experto y también miembro del jurado quedó convocada una próxima edición.







