
El escritor hondureño, afincado en México y fallecido hace cinco años, dejó encomendado a su viuda, la también autora Barbara Jacobs, la donación de toda su biblioteca y objetos personales. Ella sólo debía decidir el lugar y ya lo ha hecho. Tras un año de reflexión y, al parecer, gracias a la intervención de la directora de área y profesora de Musicología y Arte Marta Cureses, y el amor que siempre profesó Monterroso por Asturias, la solución ha sido el Principado. Así lo anunciaban ayer la propia Marta Cureses y el rector de la principal institución académica asturiana, Juan Vázquez, que calificó la noticia como «importantísima y de gran calado», ya que, según dijo, la colección es de un «incalculable valor».
Sintético y activista
Este magnífico escritor, que sintetizaba mejor que nadie y movía su pluma entre la sátira, la realidad, el absurdo y la fantasía, que fue activista político en su país y en 2000 entraba en el nuestro por la puerta grande al serle otorgado el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, traducirá su presencia en la Universidad de Oviedo en una biblioteca de 14.000 volúmenes y un buen montón de objetos personales.
El rector Juan Vázquez y Marta Cureses hablaron ayer de los «completísimos fondos» que componen el legado, que ya está en Asturias desde hace unos días y ahora tendrán que ser catalogados, algo que será menos complicado de lo habitual, pues, según la profesora «los archivos están muy ordenado».
El legado incluye, entre los miles de libros, algunos volúmenes muy selectos que suponen «un paseo por la cultura de todos los tiempos». Destacan publicaciones dedicadas por numerosos amigos de Monterroso, como Jorge Luis Borges y una edición limitada de 'Canto general', de Pablo Neruda.
Pero además también pertenecen ya a la Universidad de Oviedo importantes colecciones de revistas, como la 'Sur', sólo existente en la Biblioteca Nacional; retratos y autorretratos del escritor; material fotográfico personal; dibujos, condecoraciones y títulos de Monterroso; un «amplio y valioso» archivo de prensa o más de 30 películas en las que el escritor aborda diferentes temáticas.
«Se trata en definitiva de un legado valiosísimo que comprende absolutamente todo, incluso obras muy queridas y valoradas por Barbara Jacobs, como cuadros que ha tenido que descolgar de sus paredes», según Cureses, que destacó ayer el hecho de que este legado «ha sido un gran logro para la Universidad de Oviedo».
La profesora de Arte y Musicología explicó también que fue hace un año cuando la viuda del escritor decidió donar su legado, aunque inicialmente no tenía claro a qué organismo hacerlo. Desde entonces su labor para lograr que Jacobs se decidiese por la Universidad asturiana ha sido importante, según explicó el rector.
«La donación fue una decisión absolutamente personal de la viuda de Monterroso», añadió Cureses, queriéndole quitar importancia a su intervención personal, tras lo cual indicó que la Universidad ha ofrecido a cambio lo mejor que tiene, «el marco académico, la investigación, el cuidado de los fondos».
Pasión por Asturias
Tanto el rector de la Universidad de Oviedo como la directora de área destacaron que algo habrá contribuido la tradición que tiene la Universidad de Oviedo, que ahora cumple 400 años.
Además, destacaron la «pasión» que el escritor guatemalteco sentía por Asturias, reforzada cuando recibió el Premio Príncipe de las Letras. «Ahora la Universidad de Oviedo creará un Fondo Augusto Monterroso y llevará a su biblioteca los 14.000 ejemplares cedidos por la viuda del escritor». Un escritor que siempre mantuvo la herencia de la literatura española en sus letras y que describió a Cervantes, Garcilaso de la Vega y Clarín entre sus maestros. JUAN VÁZQUEZ
MARTA CURESES





