
No obstante, un invitado sorpresa se encargó de aguar la fiesta. «Las inclemencias metereológicas», según explicaba la institución gijonesa ayer, consiguieron cancelar los actos previstos. «Nos llamaron y nos dijeron que la previsión para mañana (por hoy) eran lluvias persistentes y que había un temporal en Gijón», comentaba ayer Antonio Luis Pérez, presidente de ARHCA, encargada del «despliegue técnico» del acto y sobre todo, de una «unidad militar de la época» que iba a tomar parte en la representación.
«Es como ver un concierto o un partido con lluvia. Está claro que no es lo mismo y que el acto se desluce un poco. No obstante, seguimos una instrucción militar y un manual de entrenamiento de la época haga el tiempo que haga y la recreación se podía haber hecho», mencionaba el portavoz y dirigente de la asociación. En principio, y tras el inesperado aplazamiento de ayer, el motín gijonés de 1808 se escenificará en el mismo escenario y con idéntico guión el próximo 17 de mayo si no ocurre nada raro.
Sobre los pormenores de la recreación, en ella estaba prevista la participación de unas cien personas entre actores, miembros de ARHCA e incluso varios integrantes de los grupos folclóricos de la ciudad la Banda de Música Villa de Gijón y la Asociación Coros y Danzas de Jovellanos, así como muchos extras sin interpretación vocal.
Durante una hora, se debía recrear «el alzamiento del pueblo de Gijón contra el cónsul francés y otro altercado el 9 de mayo, que fue cuando llegaron los bandos de Madrid», explica. Respecto a la calles gijonesas que acogerían la revisión de aquellas algaradas, la plaza del Marqués (punto neurálgico de la recreación), junto a una parte de la calle de Óscar Olavarría, serían las dos ubicaciones principales. Antonio Luis Pérez cuenta que se trataba de «buscar un entorno lo más aproximado a la época, que no causara molestias y allí hubo algunos incidentes».
Tras el aplazamiento, Gijón espera revivir aquella primera algarada y la del día 9 si el tiempo lo permite. Será entonces la ocasión de ver el paisanaje, los soldados, las bayonetas, los pastines y otros elementos de época que hagan retroceder al público dos siglos atrás.





