Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 12 febrero 2012

Local

Oviedo
La soga del afrancesado
La Catedral acoge la conmemoración de la declaración formal de la Junta General contra el invasor francés en 1808, con peticiones para una revisión histórica

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
La soga del afrancesado
RECREACIÓN. En el desfile participó una veintena de soldados con uniforme de gala y de faena del Regimiento de Milicias Provincial. /J. D.
La tierra que pisamos quisiera yo que se abriese en este instante y nos tragase a todos para que se sepultase en sus entrañas tanta pusilanimidad y cobardía. (...) yo marcharé solo a encontrar sus legiones en el confín de Pajares con un fusil (...) la posteridad sabrá que hubo un astur leal y bizarro que murió resistiendo solo en la invasión de este noble suelo».

Mayo, día 25 de 1808. El general asturiano Joaquín de Navia Osorio, Marqués de Santa Cruz, se dirigió con estas palabras -que recoge Ramón Álvarez Valdés en 'Memorias del levantamiento de Asturias de 1808'- a la Junta General reunida en la sala capitular de la Catedral, marcando una línea divisoria entre los colaboradores del invasor y los que se lanzaron a defender el territorio.

Ese día, un grupo de «patriotas» tomó una decisión que cambió la historia y sentó las bases de la transición desde el Antiguo Régimen a la sociedad liberal. Las noticias de fusilamientos en Madrid, el amotinamiento de los obreros en la Fábrica de Armas, la revuelta popular y la indecisión de un ejército «acéfalo», lanzó a la Junta General a asumir de forma interina la soberanía y a declarar la guerra al emperador de los franceses, Napoleón Bonaparte.

Mismo lugar, 200 años después. Una treintena de personas recrearon ayer la publicación de esta proclama con una procesión que salió a mediodía de la plaza del Ayuntamiento. La Asociación de Recreación Histórica y Cultura ayudó, con los uniformes y armas de época, a viajar con la imaginación a aquellos años de contienda. Tras la procesión se realizaron varias intervenciones en las que palpitó una misma cuestión: la necesidad de una revisión histórica de los hechos. Según el filósofo Gustavo Bueno, la importancia de la ciudad en este levantamiento no fue sólo cronológica.

Revuelta popular

La capital de Asturias se levantó en armas porque el invasor le quedaba aún lejos, pero también por un proceso de transferencia de poder ante una «soberanía vacante». «No hay que olvidar que fue una junta golpista la que se levantó contra el poder nacional y contra Napoleón, aún a riesgo de ser fusilados», analizó el filósofo. El «afrancesamiento» desde el que se ha escrito la historia y la «sacralización de la Ilustración» no han permitido estudiar a fondo todo un movimiento popular que abrió la vía para la redacción de la Constitución de 1812, una de las más avanzadas. Por su parte, el general e historiador Francisco Ramos Oliver, también expuso la necesidad de un «análisis riguroso» de una protesta social con muchos elementos de contienda civil que condicionó, en parte, el nacimiento de las dos Españas.

El centenar de personas que asistió al desfile vió ayer soldados vestidos con uniformes del Regimiento de la Milicia Provincial, uno de gala y otro de faena, tras los que caminaban varios hombres con el uniforme de los voluntarios de León. El acto se cerró con una ofrenda de laurel ante una placa conmemorativa y tres salvas en honor a los caídos.

| Comparte esta noticia -

¿Qué es esto?

Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS